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viernes, 29 de octubre de 2021

ALEJO CARPENTIER, BENICASSIM, 1937.

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, PATRIMONIOS, FOLKCLORE POPULAR Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE CASTELLÓN:

Por: JUAN E. PRADES BEL, “Crónicas”, “Humanidades”, (Proyecto: “ESPIGOLANT CULTURA": Taller de historia, memorias y patrimonios).

(Sinopsis): RECORDAR TAMBIÉN ES VIVIR…

(Serie temática): HISTORIAS DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA 1936-1939.

"LA ESTANCIA DEL PERIODISTA Y ESCRITOR CUBANO (Y PREMIO CERVANTES) ALEJO CARPENTIER EN EL COMPLEJO HOSPITALARIO DE LAS BRIGADAS INTERNACIONALES Y DEL SOCORRO ROJO INTERNACIONAL, UBICADO EN LAS VILLAS DE BENICASSIM, 1936-1938".

Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL. ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B.).

OBJETIVOS: El complejo hospitalario de Benicàssim, durante la guerra civil albergo a los combatientes heridos de las Brigadas Internacionales formadas por soldados voluntarios procedentes de unos cincuenta países. Los voluntarios Brigadistas fueron muy eficientes como ejército de choque, y sirvieron de propaganda internacional para la República. El historiador y periodista francés Jean Lacouture afirmaba que  "La Guerra Civil española fue, sin duda alguna, la guerra de los escritores, no existe un conflicto que haya interesado tanto, a los escritores e intelectuales de todo el mundo como aquella contienda, ni siquiera la II Guerra despertó tanta fascinación". Uno de aquellos focos mediáticos de la guerra fue el hospital de Benicassim, un punto en el mapa de la España republicana, donde los más prestigiosos escritores, poetas y periodistas del momento tanto nacionales como extranjeros visitaron el lugar como un lugar de peregrinación patriótica con la que intentaban contribuir a exaltar los tiempos de pasión, el valor, los dramas y las heroicidades de la guerra, eran tiempos que todos los ciudadanos eran militantes, combatientes o en retaguardia, y los de letras tenían que elegir entre empuñar la pluma o disparar el fúsil en los frentes de batalla. Los objetivos de estos artículos que dedico al complejo hospitalario de Benicassim perteneciente a las Brigadas Internacionales, es hacer un ensayo recreativo que nos pueda aproximar a los ambientes mediáticos del lugar, en muchos casos dedicados a la propaganda de la guerra, todo controlado y supervisado por los comisarios políticos, en un ambiente de exaltación comunista la que impregnaban este lugar en los tiempos de la guerra civil. La intención es captar una visión de acercamiento recreativo a la esencia del lugar y a las singularidades del momento histórico, a través de la hemeroteca y las biografías de los personajes que estuvieron por entonces aquí, dejando su espíritu volar como contribución y engranaje mediático a la gran maquinaria propagandística de la guerra del Ejército Popular de la República.

INTRODUCCIÓN: En el mes de diciembre del año 1936, en pleno contexto bélico de la guerra civil en España, el gobierno republicano decidió ubicar en Benicàssim (Castellón) un hospital militar para atender a los brigadistas internacionales heridos y a otros milicianos que combatían en los diversos frentes de guerra. Esta resolución surgió por la necesidad de disponer de una zona tranquila donde poder recuperar a los heridos de los combates y estos acumular fuerzas y vitalidad para volver de nuevo al frente en una mayoría de los casos. Y comenzó la búsqueda para este fin, de un lugar soleado y tranquilo en la zona del levante mediterráneo, que estuviese bien comunicado con acceso fácil por ferrocarril y carreteras, en donde pudiese ser idóneo establecer un hospital que no fuese de urgencias, para atender a los combatientes de primera línea, y en particular a los brigadistas internacionales, para que recibiesen toda la atención médica adecuada y el descanso necesario, y un apoyo fraternal equiparable a la solidaridad derramada por estos voluntarios en el campo de batalla. Y el lugar elegido fue Benicassim... (José Antonio Vidal Castaño: “El doctor Neumann era el jefe del Servicio Sanitario Internacional (SSI), que, a su vez, estaba en contacto con los directivos del Socorro Rojo Internacional. Éstos visitaron al socialista Manuel Rodríguez, entonces Gobernador Civil de Castellón, con la intención de pedirle orientación para abrir un centro hospitalario. Fue éste el que aconsejó la visita a las Villas de Benicàssim, lugar idóneo, en su opinión, por su “proximidad con el mar y los aires salinos de las montañas”), y así nació el complejo sanitario Las Villas de Benicassim y el hotel Voramar, alcanzando su máxima ocupación a partir de mayo de 1937, cubriendo una doble función: prestar atención medico-hospitalaria, y ejercer como casa de reposo. Sin embargo, y pese a su intensa labor y eficacia probadas, fue evacuado, por fuerza mayor, en mayo del año 1938. La llegada a Benicàssim de los "voluntarios de la libertad" (como decía la propaganda republicana), alejada de la brutal agitación de la guerra, de los combatientes heridos de las Brigadas, gentes de casi todas las nacionalidades, etnias y colores, atrajo irresistiblemente la atención de buena parte de sus ensimismados ciudadanos. No sólo llegaron los brigadistas con algunos de sus jefes y oficiales, sino que lo hicieron además varios de los más prestigiosos escritores y periodistas del momento hombres y mujeres, extranjeros también, ávidos de sensaciones nuevas, tal vez de noticias insólitas, también atraídos por la belleza de este lugar (Benicassim) y la vida azarosa del lugar, donde la fuente de información era fácilmente accesible pivotando alrededor de los habitantes y usuarios del complejo hospitalario de las Villas. Uno de los ilustres literatos de la pluma de escribir, que. fue Uno de los visitantes literatos de la pluma de escribir, fue el escritor cubano Alejo Carpentier que estuvo viviendo en villas del complejo de Benicassim destinadas para el hospedaje de la prensa internacional.  Alejo Carpentier fue un visitante que quedo maravillado por este lugar presto y místico lleno de historias entrelazadas con sufrimiento, ideología y recuerdos, con un gran telón de fondo como era este hospital de las Brigadas Internaciones en plena guerra civil española.

EN RECUERDO Y MEMORIA DE ALEJO CARPENTIER, ENTRE VALENCIA Y BENICASSIM: En los primeros días del mes de julio de 1937, Alejo Carpentier viaja desde París a una España sumida en plena Guerra Civil. El escritor cubano Alejo Carpentier,  para escribir su novela "La Consagración de la Primavera" se inspiró en la etapa de su estancia en el municipio de Benicasim durante el año 1937, relacionado inicialmente por su participación en el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura que se celebraba en Valencia que por entonces era la capital de la República, donde Carpentier asistía como cronista y miembro de la sección cubana. También hace referencia de sus vivencias de la guerra en Benicassim y Castellón en su artículo "España bajo las bombas" "Spain under the boms" (...¡Como olvidar aquella luminosa sobremesa en Castellón de la Plana en que Malraux nos exponía a Marinello y a mí, su teoría política del escritor, estableciendo los fundamentos de una ética intelectual que calificaba de "antimaniqueísta"). 

- Alejo Carpentier, participo durante la guerra civil española, en el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, evento que tuvo lugar entre el 4 y el 17 de julio de 1937, en tres ciudades republicanas (Valencia, Madrid y Barcelona) y en París con el apoyo de la Alianza de Intelectuales Antifascistas, esta iniciativa gubernamental republicana de propaganda partió del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes de España, del que era responsable el comunista Jesús Hernández Tomás, que nombró secretarios a los poetas Emilio Prados, Arturo Serrano Plaja y Juan Gil-Albert. En total, más de 150 artistas y escritores de todo el mundo asistieron al II Congreso Internacional de Intelectuales para la Defensa de la Cultura, que inauguró Juan Negrín como presidente de la República española el 4 de julio de 1937, pronunciando el discurso inaugural en el ayuntamiento de Valencia. Le escuchan, entre otros, los poetas chilenos Pablo Neruda y Vicente Huidobro, el peruano César Vallejo, los mexicanos Carlos Pellicer, José Mancisidor, Octavio Paz y Elena Garro, los cubanos Alejo Carpentier, Nicolás Guillén, Juan Marinello, españoles como Antonio Machado o Rafael Alberti y franceses como André Malraux, Tristán Tzara y Louis Aragón. Hay también soviéticos, ingleses, alemanes, estadounidenses, chinos…

- Carpentier llega a Barcelona a últimas horas de la tarde del día 3 de julio de 1937, en un grupo que incluye a André Malraux, Claude Aveline, Niccola Potenza, Stephen Spender, Pablo Neruda, Octavio Paz, Carlos Pellicer y los cubanos Juan Marinello, Nicolás Guillén y Félix Pita Rodríguez para viajar amparados por la noche hacia Valencia (Schneider, Luis Mario. 1978. II Congreso Internacional de Escritores Antifascistas (1937). Volumen I: Inteligencia y guerra civil en España. Barcelona: Laia). Después de recorrer Valencia, Madrid, Valencia de nuevo y Barcelona, Carpentier debe de formar parte de la delegación de escritores que cruza la frontera de Port Bou a Cerbère la noche del 13 de julio, cumpliendo así diez días de viaje por la España en guerra. El resultado de esta incursión en el país es el reportaje “España bajo las bombas”, que se publica en la revista Carteles en cuatro entregas entre septiembre y octubre de 1937.

BIOGRAFIA DE ALEJO CARPENTIER, FUENTE:  INSTITUTO CERVANTES: Alejo Carpentier y Valmont (Lausana, Suiza, 26 de diciembre de 1904 - París, Francia, 25 de abril de 1980). Escritor cubano. La familia Carpentier se instala en La Habana entre 1908 ó 1909. Hijo de un arquitecto francés y una profesora rusa, inicia estudios de arquitectura en 1921, que abandona dos años más tarde, pasando a ejercer como periodista en las revistas “Hispania”, “Social” y “Carteles”, destacando también como musicólogo. En 1924 es nombrado redactor jefe de la revista Carteles. Encarcelado en 1927 por su actividad política de oposición al dictador Machado, en 1928 abandona Cuba para establecerse en París. Allí se dedica a actividades relacionadas con la música, siendo corresponsal de diversas revistas culturales cubanas. Entra en contacto con la vanguardia, especialmente con el surrealismo, y colabora en la revista Révolution Surréaliste de André Breton. En 1933 publica en Madrid su primera novela ¡Ecué-Yamba-Ó!, aunque la que marca su madurez literaria es El reino de este mundo. En España entabla amistad con los poetas de la Generación del 27 Pedro Salinas, Rafael Alberti y Federico García Lorca. En 1937 participa en el II Congreso por la Defensa de la Cultura y tras dos años en Europa regresa a Cuba. Continúa su labor periodística en la radio y en revistas como Tiempo Nuevo y Orígenes. Entre 1945 y 1959 vive en Venezuela, para volver a instalarse en Cuba tras la victoria de Fidel Castro. Desempeña las responsabilidades de director de la Editora Nacional y de vicepresidente del Consejo Nacional de Cultura, siendo además consejero cultural en las Embajadas de Cuba en diversas capitales iberoamericanas y del este de Europa. Sus últimos años los pasa en Francia como alto funcionario diplomático en la embajada de París.

PREMIOS: 1977.- Premio Miguel de Cervantes (España); 1976.- Honorary Fellow (Universidad de Kansas); 1975.- Premio Internacional Alfonso Reyes (México); 1975.- Premio Cino de Duca; 1975.- Doctor honoris causa (Universidad de La Habana).

ADDENDA: ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN E. PRADES):

NOTAS: Alejo Carpentier autor  de “La consagración de la primavera”. “Después de atravesar Tortosa, con su sorprendente jardín tropical, llegamos a una población donde la atmósfera de guerra nos empaña brutalmente. Ciudad de hospitales militares y residencia de convalecientes (…) pero aquí en este pueblo, cuyo nombre no quiero mencionar, estamos en la antesala de los frentes (…) Hay aquí hombres de las Brigadas de Choque y de las Brigadas Mixtas, castellanos, catalanes, gallegos, hay hombres de las Brigadas Internacionales que poseen, en su Villa Dombrowsky, en su Teatro Henri Barbuse, estupendos periódicos murales redactados en varios idiomas (…) o sencillamente se entregan a la lectura o la ociosidad reconfortante que les brinda la cercanía de una linda playa“. Alejo Carpentier en “La consagración de la primavera”.

VILLA BEUTEL (BENICASSIM): Villa Beutel había pasado a ser una biblioteca y un café donde se organizaban recitales y conciertos, por donde llegarían a pasar intelectuales de la talla de Hemingway o Carpentier. Las Villas de Benicassim fueron de gran inspiración para estos ilustres novelistas.

BIBLIOGRAFÍA ALEJO CARPENTIER:

Carpentier, Alejo (1949): "El reino de este mundo". Barcelona: Seix Barral.

Carpentier, A. (1962): "El siglo de las luces". La Habana: Letras Cubanas.

Carpentier, A. (1978): "El arpa y la sombra". La Habana: Letras Cubanas.

Carpentier, A. (1987): "Ese músico que llevo dentro". México: Siglo XXI Editores.

Carpentier, A. (2004): "Crónicas de España". La Habana: Letras Cubanas.

Carpentier, A. (2009): "El siglo de las luces". La Habana: Letras Cubanas

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BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

- Vidal Castaño, José Antonio (2007): “Brigadistas en el hotel Voramar”. (El Punt, 21-05-2007).

- Casanova, Julián (2013): “España partida en dos. Breve historia de la guerra civil española”. Barcelona, Crítica, 2013.

- Massons, Josep Maria  (1997): “Un Any Al Servei De Les Brigades Internacionals (B.I) Com Cap d’equip Quirúrgic (Història Viscuda)”. Gimbernat: Revista d’Història De La Medicina I De Les Ciències De La Salut, [en línia], 1997, Vol. 28, p. 225-38, https://www.raco.cat/index.php/Gimbernat/article/view/45155 .

- Massons, Josep Maria (1996): “Els metges barcelonins de fa un segle”. Gimbernat: Revista d’Història de la Medicina i de les Ciències de la Salut, (en línea), 1996, Vol. 25, p. 175-82, https://www.raco.cat/index.php/Gimbernat/article/view/45072 .

- Massons, Josep Maria; Costa i Naudó, Marta (2008): “Atenció odontològica a les Brigades Internacionals”. Gimbernat: Revista d’Història de la Medicina i de les Ciències de la Salut, [en línia], 2008, Vol. 50, p. 29-35, https://www.raco.cat/index.php/Gimbernat/article/view/139764.

- Manuel Requena Gallego, Rosa María Sepúlveda Losa (2006): “La sanidad en la Brigadas Internacionales”. Universidad de Castilla La Mancha, 2006 - 224 páginas.

- Casañ Ferrer, Guillermo (2006): "Evacuación del Hospital de las Brigadas Internacionales de Benicàssim a Cataluña en abril de 1938", dins Castelló al segle XX. I Congrés d'història local contemporània. Castelló : Universitat Jaume I, 2006. pp. 499-546.

- Guillermo Casañ Ferrer (2007): “Evolución del número de camas del Hospital de Benicàssim y del Servicio Sanitario Internacional y su relación con las bajas de la Guerra: la represión contra el trotskismo y la disidencia dentro del citado servicio”. Las brigadas internacionales: 70 años de memoria histórica / Antonio Rodríguez Celada (ed. lit.), Daniel Pastor García (aut.), Rosa María López Alonso (aut.), 2007, ISBN 978-8481962697, págs. 69-84.

- Guillermo Casañ Ferrer (): “Benicàssim, hospital de las Brigadas Internacionales (Etapas Dumont y Rittermann). Aula militar.

- http://www.aulamilitar.com/dumont.hts

- Guillermo Casañ Ferrer (2011): “El Hospital de las Brigadas Internacionales de Benicássim y sus directores”. La cultura exiliada / Santiago Fortuño Llorens (ed. lit.), Lluís Meseguer (ed. lit.), Eloísa Nos Aldás (ed. lit.), Juan Luis Porcar Orihuela (ed. lit.), 2011, ISBN 978-84-8021-071-3, págs. 435-453.

- Asociación de Brigadistas ingleses. Fotografías de los brigadistas.

- Archivos de la Brigada Abraham Lincoln

- La Brigada Abraham Lincoln+

- Asociación de Brigadistas Estadounidenses

- Asociación de Brigadistas irlandeses

- AICVAS Associazione Italiana Combattenti Volontari Antifascisti di Spagna.

- Antifascisti, combattenti e volontari (italiani) della Guerra di Spagna.

- I caduti italiani per la Repubblica di Spagna

- AABI, Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales.

- Centro de Estudios y Documentación de las Brigadas Internacionales de la Universidad de Castilla-La Mancha

- Libro en línea completo del canadiense Norman Allan, testigo de la Guerra Civil Española.

 -La Marsellesa (XIV Brigada Internacional).

- Brigada Lincoln. nsa.gov

- Los Canadienses (Batallón Mackenzie-Papineau)

- Proyecto SIDBRINT: Sistema de Información Digital sobre las Brigadas Internacionales. Universidad de Barcelona.

- Archivo DÖW-España. 

- Fuster Ruiz, Francisco (2018): “El servicio de Sanidad de las Brigadas Internacionales”. Instituto de Estudios Albacetenses “Don Juan Manuel” Excma. Diputación de Albacete, 2018.

ARCHIVO: 

Villa Pilar con su bella torre minarete,
albergaba el archivo general del complejo hospitalario de Benicassim,
fue rebautizada como General Miaja.

Complejo hospitalario de las Villas de Benicassim.

Alejo Carpentier.



Delante Alejo Carpentier y Juan Marinello,
detrás Félix Pita Rodríguez y Nicolás Guillén, 1937.

martes, 26 de octubre de 2021

Egon Erwin Kisch "Kiš".

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, PATRIMONIOS, FOLKCLORE Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE CASTELLÓN:

Por: JUAN E. PRADES BEL, “Crónicas”, “Humanidades”, (Proyecto: “ESPIGOLANT CULTURA": Taller de historia, memorias y patrimonios).

(Sinopsis): RECORDAR TAMBIÉN ES VIVIR…

(Serie temática): HISTORIAS DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA 1936-1939.

"LA ESTANCIA DEL PERIODISTA Y ESCRITOR CHECOSLOVACO EGON ERWIN KISCH EN EL COMPLEJO HOSPITALARIO MILITAR DE LAS BRIGADAS INTERNACIONALES DE LAS VILLAS DE BENICASSIM (1936-1938)".

Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL. ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B.).

OBJETIVOS: El complejo hospitalario de Benicàssim, durante la guerra civil albergo a los combatientes heridos de las Brigadas Internacionales formadas por soldados voluntarios procedentes de muchas nacionalidades. Los voluntarios Brigadistas fueron una gran propaganda política para la república. El historiador y periodista francés Jean Lacouture afirmaba que "La Guerra Civil española fue, sin duda alguna, la guerra de los escritores. No existe un conflicto que haya interesado tanto, a los escritores e intelectuales de todo el mundo como aquella contienda, ni siquiera la II Guerra despertó tanta fascinación". Uno de aquellos focos mediáticos de la guerra fue el hospital de Benicassim, un punto en el mapa, donde los más prestigiosos escritores, poetas y periodistas del momento tanto nacionales como extranjeros visitaron el lugar como un lugar de peregrinación patriótica con la que intentaban contribuir a exaltar los tiempos de pasión y el dramatismo de la guerra, eran tiempos que todos los ciudadanos eran militantes combatientes y los de letras tenían que elegir entre empuñar la pluma o disparar el fúsil en los frentes de batalla. Los objetivos de estos artículos dedicados al complejo hospitalario de Benicassim de las Brigadas Internacionales, es hacer un ensayo recreativo que nos pueda aproximar a los ambientes mediáticos en muchos casos de propaganda de la guerra, todo controlado y supervisado por comisarios políticos y los propios ambientes comunistas que impregnaban este lugar en los tiempos de la guerra civil. La intención es captar una visión de acercamiento recreativo a la esencia del lugar y al momento histórico, a través de la hemeroteca y las biografías de los personajes que estuvieron por entonces aquí, dejando su espíritu volar como contribución y engranaje mediático a la gran maquinaria propagandística de la guerra. 

INTRODUCCIÓN: En el mes de diciembre del año 1936, en pleno contexto bélico de la guerra civil en España, el gobierno republicano decidió ubicar en Benicàssim (Castellón) un hospital militar para atender a los brigadistas internacionales heridos y a otros milicianos que combatían en los diversos frentes de guerra. Esta resolución surgió por la necesidad de disponer de una zona tranquila donde poder recuperar a los heridos de los combates y estos acumular fuerzas y vitalidad para volver de nuevo al frente en una mayoría de los casos. Y comenzó la búsqueda para este fin, de un lugar soleado y tranquilo en la zona del levante mediterráneo, que estuviese bien comunicado con acceso fácil por ferrocarril y carreteras, en donde pudiese ser idóneo establecer un hospital que no fuese de urgencias, para atender a los combatientes de primera línea, y en particular a los brigadistas internacionales, para que recibiesen toda la atención médica adecuada y el descanso necesario, y un apoyo fraternal equiparable a la solidaridad derramada por estos voluntarios en el campo de batalla. Y el lugar elegido fue Benicassim... (José Antonio Vidal Castaño: “El doctor Neumann era el jefe del Servicio Sanitario Internacional (SSI), que, a su vez, estaba en contacto con los directivos del Socorro Rojo Internacional. Éstos visitaron al socialista Manuel Rodríguez, entonces Gobernador Civil de Castellón, con la intención de pedirle orientación para abrir un centro hospitalario. Fue éste el que aconsejó la visita a las Villas de Benicàssim, lugar idóneo, en su opinión, por su “proximidad con el mar y los aires salinos de las montañas”), y así nació el complejo sanitario Las Villas de Benicassim y el hotel Voramar, alcanzando su máxima ocupación a partir de mayo de 1937, cubriendo una doble función: prestar atención medico-hospitalaria, y ejercer como casa de reposo. Sin embargo, y pese a su intensa labor y eficacia probadas, fue evacuado, por fuerza, en mayo del año 1938. La llegada a Benicàssim de los "voluntarios de la libertad" (como decía la propaganda republicana), alejada de la brutal agitación de la guerra, de los combatientes heridos de las Brigadas, gentes de casi todas las nacionalidades, etnias y colores, atrajo irresistiblemente la atención de buena parte de sus ensimismados ciudadanos. No sólo llegaron los brigadistas con algunos de sus jefes y oficiales, sino que lo hicieron además varios de los más prestigiosos escritores y periodistas del momento hombres y mujeres, extranjeros también, ávidos de sensaciones nuevas, tal vez de noticias insólitas, también atraídos por la belleza de este lugar (Benicassim) y la vida azarosa del lugar, donde la fuente de información era fácilmente accesible pivotando alrededor de los habitantes y usuarios del complejo hospitalario de las Villas. Uno de estos visitantes de literatos ilustres de la pluma de escribir, fue Egon Erwin Kisch alias "kiš", tenía un familiar en este hospital, era su hermano el Dr. Bedrich Kisch jefe del equipo quirúrgico ubicado en el hotel Voramar denominado Villa Frente Popular, y director del Hospital checo Jan Amos Komensky de Benicàssim (desde diciembre de 1937) hasta su evacuación en 1938.

EN RECUERDO a Egon Erwin Kisch "kiš", periodista y escritor de origen judío y comunista, estuvo temporalmente habitando en Benicassim posiblemente entre mayo y junio de 1937, el día cuatro de julio participaba en la inauguración del "II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura" que se celebraba en Valencia. "César Antonio Molina dijo de Egon Erwin Kisch, es uno de los grandes periodistas del siglo XX. En sus artículos, reportajes, entrevistas y hasta ensayos cuenta el devenir de la Historia y sus asuntos. Nada es más asombroso que la verdad, el periodismo frenético de Kisch, un maestro. Durante la Primera Guerra Mundial fue soldado en el Ejército Real e Imperial. Fue condecorado, y uno de sus hermanos murió en el frente. Parte de la guerra la pasó en el Servicio de prensa militar en Viena junto a Zweig, Werfel, Musil, Hofmannsthal o Leo Perutz. Y hace ahora un siglo, en 1918, formó parte del Consejo de obreros y soldados y fue el primer comandante de los Guardias Rojos de Viena. Según Karl Kraus (otro maestro del periodismo-literatura y el pensamiento), Kisch era un comunista de ida y vuelta. Colaboró con los comunistas sobre todo en los primeros años, aunque en sus escritos no es muy exaltado, ni proselitista, ni fanático. Koestler decía que rehuía las discusiones diciendo «Yo no pienso, Stalin lo hace por mí». Como tantos otros no se fue a vivir nunca a la URSS, por algo sería. Kisch lo que defiende, fundamentalmente, es el pacifismo. No fue un ortodoxo comunista ni estalinista sino más bien un socialista. De hecho el Partido Comunista checo y el resto de los partidos comunistas de la misma raíz en el mundo desconfiaban de él, de su desencantamiento. Eso sí, fue anticapitalista, anticolonialista, antiimperialista y antifascista". En el año 1933, este escritor  se refugio en Francia, su curiosidad periodística lo llevó repetidamente a viajar a otros países. Su famoso desembarco en Australia en 1934 causó sensación, saltó de un barco desde una altura de seis metros porque quería asistir a un congreso de paz, pero el gobierno le prohibió la entrada al país. Cuando estalló la Guerra Civil Española en 1936, viajó al frente de las Brigadas Internacionales para informar desde allí.

- Egon Erwin Kisch, participo durante la guerra civil española, en el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura, evento que tuvo lugar entre el 4 y el 17 de julio de 1937, en tres ciudades republicanas (Valencia, Madrid y Barcelona) y en París con el apoyo de la Alianza de Intelectuales Antifascistas. La iniciativa gubernamental republicana partió del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes de España, del que era responsable el comunista Jesús Hernández Tomás, que nombró secretarios a los poetas Emilio Prados, Arturo Serrano Plaja y Juan Gil-Albert.

- Egon Erwin Kisch es el autor de "Soldatem am meeresstrand" (Soldados a la orilla del mar), relato que escribió en Benicàssim, fue publicado en el año 1938 en Barcelona.

BIOGRAFIA DE Egon Erwin Kisch "kiš", (nació en Praga el 29 de abril de 1885- falleció en Praga el 31 de marzo de 1948) fue un escritor y periodista austriaco y checoslovaco, era natural de Praga la antigua capital del Reino de Bohemia y de Checoslovaquia, Egon Erwin Kisch escribió en alemán. Se refirió a sí mismo como "Der Rasende Reporter" (el reportero desatado), dados los muchos viajes alrededor del mundo y los innumerables artículos producidos en un período relativamente corto. Kisch escribió novelas, pero es mejor conocido por su desarrollo en el reportaje periodístico, al que dio importancia literaria y dignidad, y por ser un oponente del régimen Nazi de Adolf Hitler. Kisch nació en una rica familia sefardí en Praga, en ese momento parte del Imperio austrohúngaro. Comenzó su carrera periodística como reportero de Bohemia en el año 1906. Sus primeras obras se caracterizan por un interés por el crimen y el estilo de vida de los pobres en Praga, inspirándose en autores como Jan Neruda, Émile Zola y Charles Dickens. Durante la Primera Guerra Mundial, Kisch se alistó en el Ejército Imperial, luchando en Serbia y los Cárpatos, experiencias que luego se reunieron en "¡Schreib das auf, Kisch!" (¡Escribe eso, Kisch!) (1929). Fue encarcelado brevemente en 1916 por publicar escritos que criticaban la conducta de las tropas austriacas. La experiencia de la guerra acercó a Kisch a posiciones radicales, llevándolo a desertar en 1918. Al final de la guerra, participó con el partido de izquierda en la revolución en Viena, que tuvo lugar en noviembre del mismo año; a pesar del fracaso de la revolución, en 1919 Kisch se convirtió en miembro del Partido Comunista de Austria y permaneció comunista de por vida. En 1928 Kisch fue uno de los fundadores de la "Bund proletarisch - revolutionärer Schriftsteller" (Asociación de Escritores proletarios revolucionarios). El 28 de febrero de 1933, el día del incendio del Reichstag, Kisch fue uno de los muchos opositores a los Nazis en ser arrestado, pero siendo un ciudadano de Checoslovaquia fue expulsado de Alemania, sus obras fueron quemadas y retiradas, aunque esto no le ha impedido continuar escribiendo para la prensa, trayendo los horrores de la toma del poder por los nazis. Kisch fue a Australia, donde se le negó la posibilidad de aterrizar en el puerto, causando estragos ya que fue confinado ilegalmente. Entre 1937 y 1938 Kisch estuvo en España, donde figuras de izquierda se habían reunido en torno a los acontecimientos de la Guerra Civil española, y hablaron a favor de la causa republicana. Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial, Kisch vivió en París, pero esta ciudad también se convirtió en un lugar peligroso para un comunista judío. En 1939 él y su esposa se mudaron a Nueva York, donde se le negó el acceso al país, y así fue primero a la isla de Elliot y finalmente a México en octubre de 1940, donde pasó los siguientes cinco años. En marzo de 1946 Kisch pudo regresar a su ciudad natal, e inmediatamente después se fue a viajar por todo el país, como periodista. Kisch murió en Praga dos años después de su regreso, poco después del establecimiento del Partido Comunista. Después de su muerte, su vida y su trabajo fueron elogiados por la República Democrática Alemana y en 1977 se estableció un premio en su honor en el periodismo por la revista Stern (el Premio Egon Erwin Kisch).

ADDENDA: ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN E. PRADES):

LAS NACIONALIDADES DE LOS BRIGADISTAS INTERNACIONALES VOLUNTARIOS: Hubo brigadistas de más de 50 países del mundo. El país que más voluntarios aportó fue Francia, con más de 10.000 según algunas fuentes (Andreu Castells la eleva hasta 15.000). El segundo contingente más importante era el de alemanes y austriacos con unos 5.000, en su mayoría exiliados en París y Bruselas. También destacaron los contingentes de Italia (4.000), los 2.500 británicos, 2.000 estadounidenses, 1.700 yugoslavos, 1.500 canadienses, 1.200 cubanos y 600 argentinos. También se enrolaron en menores cantidades voluntarios de países como Costa Rica, Abisinia, Polonia, Albania, Checoslovaquia, Hungría, Bulgaria, Suecia, Suiza, Holanda, Rumania, Colombia, Chile, México y Nueva Zelanda. Un importante número de brigadistas fue de origen judío, colectivo que mayoritariamente entendió la lucha contra el franquismo en el contexto de la lucha contra el ascenso del antisemitismo que se estaba dando en Europa. Según distintas estimaciones, hasta 8.000 de estos voluntarios, un 15% del total de brigadistas internacionales, lucharon por el bando republicano. En general, estos voluntarios habían sido previamente militantes comunistas y anarquistas, con poca o nula conciencia hebrea, pero también se dieron casos de unidades específicamente judías, como la Unidad judía Botwin (anteriormente denominada 2.ª Compañía del Batallón Palafox). Esta participación judía en las brigadas internacionales fue silenciada sistemáticamente.

ALGUNOS DE LOS LIBROS DE EGON ERWIN KISCH:

- Zyankali gegen den Generalstab.

- Prager Kinder. Haase: Prag, Wien, Leipzig 1913.

- Der Mädchenhirt. Erich Reiss Verlag: Berlín 1914.

- Die Abenteuer in Prag. Verlag Ed. Strache: Wien, Prag, Leipzig, 1920.

- Die gestohlene Stadt. Erich Reiss Verlag: Berlín, 1922, Lustspiel.

- Klassischer Journalismus. Rudolf Kaemerer Verlag: Berlín 1923.

- Aus Prager Gassen und Nächten. 1912; Aufbau-Verlag 1994. (De calles y noches de Praga, Barcelona, Minúscula, 2009, traducido por Rosa Pilar Franco).

- Der rasende Reporter. Berlín 1924; Aufbau-Verlag 2001, ISBN 3-7466-5051-8

- Der Fall des Generalstabschefs Redl. Berlín 1924

- Hetzjagd durch die Zeit. Berlín 1926; Aufbau-Verlag 1994, ISBN 3-7466-5055-0

- Zaren, Popen, Bolschewiken. Berlín 1927; Aufbau-Verlag 1992, ISBN 3-7466-0148-7

- Marktplatz der Sensationen. Mexiko-City 1942; Aufbau-Verlag, 2002, ISBN 3-7466-5058-5

- Wilde Musikantenbörse. 1925.

- Kriminalistisches Reisebuch. Berlín, 1927.

- Wagnisse in aller Welt. Berlín, 1927.

- Paradies Amerika. Berlín 1930, Aufbau-Verlag 1951 (El paraíso norteamericano, Madrid, Cenit, 1931, traducido por Luis López-Ballesteros y de Torres).

- Käsebier und Fridericus Rex, Aus dem Prager Pitaval. 1931.

- Asien gründlich verändert. Berlín, 1933.

- Eintritt verboten. Paris, 1934.

- Geschichten aus sieben Ghettos. Ámsterdam, 1934.

- Abenteuer in fünf Kontinenten. Paris, 1936.

- Landung in Australien. Ámsterdam, 1937.

- Soldaten am Meeresstrand. Barcelona/Madrid ,1938.

- Die drei Kühe. Madrid, 1938.

- Entdeckungen in Mexiko. Mexiko, 1945. (Descubrimientos en México, México, Grijalbo, 1959, traducido por Wenceslao Roces).

- Soldat im Prager Korps. Prag, 1922. (mejor conocido con el título Schreib das auf, Kisch! ¡apúntalo Kisch!).

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

- Vidal Castaño, José Antonio (2007): “Brigadistas en el hotel Voramar”. (El Punt, 21-05-2007).

- Casanova, Julián (2013): “España partida en dos. Breve historia de la guerra civil española”. Barcelona, Crítica, 2013.

- Massons, Josep Maria  (1997): “Un Any Al Servei De Les Brigades Internacionals (B.I) Com Cap d’equip Quirúrgic (Història Viscuda)”. Gimbernat: Revista d’Història De La Medicina I De Les Ciències De La Salut, [en línia], 1997, Vol. 28, p. 225-38, https://www.raco.cat/index.php/Gimbernat/article/view/45155 .

- Massons, Josep Maria (1996): “Els metges barcelonins de fa un segle”. Gimbernat: Revista d’Història de la Medicina i de les Ciències de la Salut, (en línea), 1996, Vol. 25, p. 175-82, https://www.raco.cat/index.php/Gimbernat/article/view/45072 .

- Massons, Josep Maria; Costa i Naudó, Marta (2008): “Atenció odontològica a les Brigades Internacionals”. Gimbernat: Revista d’Història de la Medicina i de les Ciències de la Salut, [en línia], 2008, Vol. 50, p. 29-35, https://www.raco.cat/index.php/Gimbernat/article/view/139764.

- Manuel Requena Gallego, Rosa María Sepúlveda Losa (2006): “La sanidad en la Brigadas Internacionales”. Universidad de Castilla La Mancha, 2006 - 224 páginas.

- Casañ Ferrer, Guillermo (2006): "Evacuación del Hospital de las Brigadas Internacionales de Benicàssim a Cataluña en abril de 1938", dins Castelló al segle XX. I Congrés d'història local contemporània. Castelló : Universitat Jaume I, 2006. pp. 499-546.

- Guillermo Casañ Ferrer (2007): “Evolución del número de camas del Hospital de Benicàssim y del Servicio Sanitario Internacional y su relación con las bajas de la Guerra: la represión contra el trotskismo y la disidencia dentro del citado servicio”. Las brigadas internacionales: 70 años de memoria histórica / Antonio Rodríguez Celada (ed. lit.), Daniel Pastor García (aut.), Rosa María López Alonso (aut.), 2007, ISBN 978-8481962697, págs. 69-84.

- Guillermo Casañ Ferrer (): “Benicàssim, hospital de las Brigadas Internacionales (Etapas Dumont y Rittermann). Aula militar.

- http://www.aulamilitar.com/dumont.hts

- Guillermo Casañ Ferrer (2011): “El Hospital de las Brigadas Internacionales de Benicássim y sus directores”. La cultura exiliada / Santiago Fortuño Llorens (ed. lit.), Lluís Meseguer (ed. lit.), Eloísa Nos Aldás (ed. lit.), Juan Luis Porcar Orihuela (ed. lit.), 2011, ISBN 978-84-8021-071-3, págs. 435-453.

- Asociación de Brigadistas ingleses. Fotografías de los brigadistas.

- Archivos de la Brigada Abraham Lincoln.

- La Brigada Abraham Lincoln+

- Asociación de Brigadistas Estadounidenses

- Asociación de Brigadistas irlandeses

- AICVAS Associazione Italiana Combattenti Volontari Antifascisti di Spagna.

- Antifascisti, combattenti e volontari (italiani) della Guerra di Spagna.

- I caduti italiani per la Repubblica di Spagna

- AABI, Asociación de Amigos de las Brigadas Internacionales.

- Centro de Estudios y Documentación de las Brigadas Internacionales de la Universidad de Castilla-La Mancha

- Libro en línea completo del canadiense Norman Allan, testigo de la Guerra Civil Española.

 -La Marsellesa (XIV Brigada Internacional).

- Brigada Lincoln. nsa.gov

- Los Canadienses (Batallón Mackenzie-Papineau)

- Proyecto SIDBRINT: Sistema de Información Digital sobre las Brigadas Internacionales. Universidad de Barcelona.

Fuster Ruiz, Francisco (2018): “El servicio de Sanidad de las Brigadas Internacionales”. Instituto de Estudios Albacetenses “Don Juan Manuel” Excma. Diputación de Albacete, 2018.

- Archivo DÖW-España.  

ARCHIVO: Egon Erwin Kisch "kiš"

Max Bair y Egon Erwin Kisch "kiš" a la derecha de la imagen tomada en Benicassim, al fondo la panorámica de la Villa de la Torreta por entonces General Miaja. Max Bair, en junio de 1937 desde el Tirol en Austria viaja hacia España para enrolarse como voluntario para combatir en la guerra. Fue gravemente herido en Quinto (Teruel) en agosto de 1937, como convaleciente se recuperó en el hospital de Benicassim. Max Bair es el protagonista del reportaje literario "Las tres vacas" de Egon Erwin Kisch.


Benicàssim, Dª Fritzi Brauner y Egon Erwin Kisch

Benicàssim.

Benicàssim

Benicássim

Benicàssim

Benicàssim

Benicàssim

Tropas nacionales en Benicàssim, Villa de la Torreta o General Miaja así denominada por los republicanos. 
Playa de Benicàssim.

 Egon Erwin Kisch y Max Bair en París. Max Bair (rechts) und Egon Erwin Kisch signieren Bücher, Paris 1938. Max Bair war Protagonist der Novelle "Die drei Kühe" von Egon Erwin Kisch (Foto: DÖW / Spanienarchiv) - 6/9

 


jueves, 21 de octubre de 2021

DOROTHY PARKER .

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, PATRIMONIOS, FOLKCLORE POPULAR Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE CASTELLÓN:

Por: JUAN E. PRADES BEL, “Crónicas”, “Humanismo”, (Proyecto: "ESPIGOLANT CULTURA": Taller de historia, memorias y patrimonios).

(Sinopsis): RECORDAR TAMBIÉN ES VIVIR…

(Serie temática): HISTORIAS DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA 1936-1939.

"LA ESTANCIA DE LA PERIODISTA Y ESCRITORA ESTADOUNIDENSE DOROTHY PARKER EN EL HOSPITAL MILITAR DE LAS VILLAS DE BENICASSIM (1936-1938), EN APOYO DE LOS SOLDADOS DE LAS BRIGADAS INTERNACIONALES Y DE LOS CONVALECIENTES HERIDOS EN LA GUERRA".

Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL. ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B.).

EN HOMENAJE: A DOROTHY PARKER (1893-1967), escritora estadounidense muy conocida, periodista, cuentista, dramaturga, crítica teatral, humorista, guionista, narradora y poeta. Durante la década de 1930, la autora, de tendencia izquierdista, desarrolló una intensa actividad política ayudando a fundar la Anti-Nazi League ("Liga antinazi") en Hollywood. 

Fue investigada por el FBI como sospechosa de pertenecer al Partido Comunista, por lo que llegó a aparecer en la Lista Negra de Hollywood y tuvo problemas para trabajar como guionista. 

Durante el periodo de la Guerra Civil Española fue una muy activa defensora de la causa republicana, participando en campañas de recaudación de fondos para dicha causa e incluso realizando un viaje a España para escribir algunos relatos sobre la misma. Testigo de ese viaje a España y de su estancia en Benicassim es el relato corto titulado "Soldados de la República", un relato ambientado en un café de Valencia, es un cuento de carácter melancólico que fue publicado en la revista semanal The New Yorker. Dicho relato lo transcribo más adelante en este artículo.  

La pérdida de la guerra por parte del Ejército Republicano, dejó una triste impronta en ella, haciendo aumentar su ya de por si desmesurado pesimismo vital. Durante su estancia en Benicassim, Dorothy Parker mantuvo un idilio amoroso con un miliciano republicano.

- (MANUEL VICENT RECATALÁ escribió en EL PAÍS, CULTURA el artículo “Dorothy Parker en Nueva York”….Se trataba de un viaje iniciático en busca de un escritor, pero en este caso no era Truman Capote quien más me subyugaba, ni Scott Fitzgerald ni John Dos Passos ni J. D. Salinger, sino la periodista Dorothy Parker, que yo llevaba en la memoria desde un lejano verano de la adolescencia en que supe que esta mujer había visitado el hotel Voramar de Benicàssim, convertido en hospital durante la Guerra Civil, donde convalecían los brigadistas internacionales. Allí la periodista tuvo un amor con un miliciano, quien al final de la contienda se volvió loco porque nadie le creía cuando contaba en los bares su aventura”).

- (LUIS ANTONIO DE VILLENA, escribió sobre el libro “Dorothy Parker” de Marion Meade, traducción al español de Beatriz López-Buisán. Editorial Circe. Barcelona, 2000. 479 páginas: “….Dorothy Parker, fue la “gran moderna”. Fumadora, bebedora, independiente, feminista, izquierdista (un claro anticipo del radical chic) y a la par culta y refinada. Otro dato muy original y moderno de la señora Parker: Casi siempre vivió en un hotel. Quería vivir libre de ataduras, pero eso sí, con los sombreros más a la moda y un buen servicio de habitaciones, para poder pedir whisky de madrugada. El izquierdismo trajo a España, otra vez, a Dorothy durante nuestra guerra civil, para apoyar brevemente la causa republicana. Y escribió un hermoso cuento sobre unos milicianos en Valencia”…).

EXPOSICIÓN DOCUMENTAL. La obra literaria “Soldados de la República”es un cuento o relato corto que escribió Dorothy Parker en su estancia en Benicassim (Castellón), fue publicado en la revista The New Yorker de Nueva York, el 5 de febrero de 1938:

Textos de Dorothy Parker: "SOLDADOS DE LA REPÚBLICA. AQUELLA TARDE de domingo estábamos sentados con la muchacha sueca en el gran café de Valencia. Tomábamos vermú en gruesas copas, y en cada una de ellas había un cubito de hielo grisáceo lleno de agujeros. El camarero se sentía tan orgulloso de aquel hielo que apenas soportaba dejar las copas sobre la mesa y separarse de él para siempre. Siguió con sus tareas -por toda la sala la gente daba palmas y silbaba para llamar su atención-, pero se volvió a mirar por encima del hombro.

Fuera estaba oscuro, la oscuridad veloz y nueva que de un salto y sin sombras se impone al día, pero como en las calles no había luces, parecía tan profunda y antigua como la medianoche. Por eso te asombrabas de que todos los críos siguieran levantados. En el café había críos por todas partes, críos serios sin solemnidad, que observaban el ambiente que los rodeaba con tolerante interés.

En la mesa contigua a la nuestra había uno notablemente pequeño; tendría quizá seis meses. Su padre, un hombrecito con un uniforme grande que lo hacía caído de hombros, lo sostenía con cuidado sobre las rodillas. El crío no hacía nada; sin embargo, el padre y su joven y delgada mujer, cuyo vientre volvía a estar hinchado bajo el vestido raído, lo contemplaban sumidos en una especie de éxtasis de admiración, mientras en la mesa se les enfriaba el café. El crío iba endomingado, todo de blanco; sus ropitas llevaban remiendos tan delicados que la tela hubiera pasado por entera si la blancura de los zurcidos no hubiera variado de tono. Lucía en el pelo un lazo azul de cinta nueva, atado con absoluto equilibrio entre las lazadas y los extremos. La cinta de nada servía; no había pelo suficiente que precisara sujeción. El lazo era un mero adorno, un toque de gracia calculada.

¡Por amor de Dios, basta ya! me dije. Está bien, el crío lleva un trozo de cinta azul en el pelo. Está bien, su madre dejó de comer para que el crío estuviera guapo cuando su padre regresara a casa de permiso. ¡Está bien! Es asunto de ella, y tú nada tienes que ver. Está bien, ¿por qué tienes que echarte a llorar?

La enorme estancia apenas iluminada estaba atestada y llena de animación. Aquella mañana se había producido un bombardeo aéreo, más horrendo aún por ser a plena luz del día. Pero en el café nadie parecía tenso ni nervioso, nadie hacía desesperados esfuerzos por olvidar. Todos bebían café o limonada en botella con la calma agradable y merecida de una tarde de domingo, mientras conversaban sobre temas nimios y alegres, hablando todos a la vez, escuchando y contestando.

En la estancia había muchos soldados vestidos con lo que parecían uniformes de veinte ejércitos distintos, hasta que uno reparaba en que la variedad radicaba en las diferentes maneras en que se había gastado o desteñido la tela. Sólo unos pocos habían sido heridos; aquí y allá se veía a alguno andando con sumo cuidado, apoyado sobre una muleta o dos bastones, pero tan en plena recuperación que su rostro tenía color. También había muchos hombres vestidos de civil: algunos de ellos eran soldados que disfrutaban de permiso, algunos eran trabajadores del gobierno, otros, vete tú a saber. Había mujeres regordetas, tranquilas, que movían los abanicos de papel, y mujeres ancianas tan calladas como sus nietos. Había muchas chicas guapas y algunas verdaderas bellezas, que no provocaban el comentario “Fíjate en qué española tan encantadora”, sino este otro: “¡Qué hermosa muchacha!”. Las ropas de las mujeres no eran nuevas y las telas eran demasiado sencillas como para haber garantizado un buen corte.

-Tiene gracia -le dije a la muchacha sueca- cuando en un sitio nadie es el mejor vestido, no se nota que nadie está bien vestido.

-¿Cómo? -inquirió la muchacha sueca.

Nadie, salvo algún que otro soldado, llevaba sombrero. La primera vez que habíamos ido a Valencia viví en un estado de dolorosa perplejidad al no saber por qué en la calle todo el mundo se reía de mí. No era porque en la cara llevase escrito “Avenida West End”, como si la frase me la hubiera garabateado con tiza un empleado de aduanas. En Valencia los estadounidenses caen bien porque han visto a los buenos médicos que abandonaron sus consultas para venir a ayudar, las jóvenes y serenas enfermeras, los hombres de las Brigadas Internacionales. Pero cuando caminaba por la calle, hombres y mujeres se tapaban cortésmente la cara risueña con la mano y los pequeños, demasiado inocentes para disimular, se partían de risa, señalaban con el dedo y gritaban: “¡Olé!”. Después, bastante más tarde, descubrí el porqué y dejé de ponerme sombrero; cesaron las risas. Tampoco era uno de esos sombreros cómicos, era simplemente un sombrero.

El café se llenó a rebosar; abandoné nuestra mesa para hablar con un amigo que se encontraba al otro lado de la sala. Al regresar a la mesa, se habían sentado a ella seis soldados. Estaban apretujados y tuve que meterme por un huequecito para llegar a mi silla. Se los veía cansados, cubiertos de polvo y pequeños, del modo que se ven pequeños los que acaban de morirse, y lo primero que destacaba en ellos eran los tendones de sus cuellos. Me sentí como una cerda de marca mayor.

Todos conversaban con la muchacha sueca. Habla español, francés, alemán, algo de escandinavo, italiano e inglés. Cuando tiene un momento para sentirse arrepentida, entre suspiros, se lamenta de que el neerlandés lo tiene tan olvidado que ya no logra hablarlo, sino sólo leerlo, y lo mismo le ocurre con el rumano.

Según nos contó, los soldados le habían dicho que se les terminaba un permiso de cuarenta y ocho horas y debían volver a las trincheras, y para las vacaciones habían hecho fondo común con todo el dinero para comprar cigarrillos, pero algo había salido mal y el tabaco nunca les había llegado. Yo llevaba un paquete de cigarrillos estadounidenses -en España el tabaco rubio no sabe a nada-; lo saqué y, mediante movimientos de cabeza, sonrisas y una especie de brazada, les di a entender que se lo ofrecía a aquellos seis hombres con ansias de tabaco. Cuando comprendieron lo que quería decirles, se levantaron uno a uno y me estrecharon la mano. Muy bondadoso de mi parte compartir mis cigarrillos con los hombres que iban a regresar a las trincheras. La Pequeña Dama Generosa. La cerda de marca mayor.

Uno a uno, fueron encendiendo los cigarrillos con un artefacto de cuerda amarilla que al arder apestaba y que se utilizaba, según me tradujo la muchacha sueca, para encender las granadas. Cada uno de ellos recibió lo que había pedido, un vaso de café, y cada uno de ellos murmuró agradecido al ver la pequeña cornucopia de azúcar de grano grueso que lo acompañaba. Entonces hablaron.

Hablaron por intermedio de la muchacha sueca, pero nos hicieron lo que hacemos todos cuando hablamos nuestra propia lengua con alguien que la desconoce. Nos miraron a la cara, y nos hablaron despacio, pronunciando las palabras con complicados movimientos de los labios. Después, a medida que fueron surgiendo sus historias, nos las soltaron con tanta vehemencia, con tanto énfasis, que estaban seguros de que debíamos entenderlas. Estaban tan convencidos de que las entenderíamos que nos avergonzamos de no entender.

Pero la muchacha sueca nos traducía. Eran todos campesinos e hijos de campesinos, de una zona tan pobre que uno trata de no recordar que existe ese tipo de pobreza. Su aldea se encontraba junto a aquella otra a cuya plaza de toros habían ido ancianos, enfermos, mujeres y niños, un día de fiesta; y habían llegado los aviones para lanzar bombas sobre el ruedo, y los ancianos y los enfermos y las mujeres y los niños sumaban más de doscientos.

Todos ellos, los seis, llevaban más de un año en la guerra, y la mayor parte de ese tiempo habían estado en las trincheras. Cuatro de ellos estaban casados. Uno tenía un hijo, dos tenían tres, y uno tenía cinco. Nada habían sabido de sus familias desde que partieran para el frente. No habían tenido comunicación con ellas; dos de ellos habían aprendido a escribir de otros hombres que luchaban junto a ellos en las trincheras, pero no se habían atrevido a escribir a casa. Pertenecían a un sindicato, y a los miembros de los sindicatos, cuando los atrapan, los ejecutan, por supuesto. La aldea en la que vivían sus familias había sido capturada, y si una mujer recibe una carta de un hombre que pertenece a un sindicato, quién sabe si no la matarán por la relación?.

Nos contaron que llevaban más de un año sin noticias de sus familias. No nos lo contaron con valentía, ni con extravagancia, ni con estoicismo. Nos lo contaron como si…. Pues bien, veréis… Llevamos un año luchando en las trincheras. No hemos tenido noticias de nuestras mujeres y nuestros hijos. No saben si estamos muertos, vivos o ciegos. No saben dónde estamos, ni si estamos. Con alguien tenemos que hablar. Así es como nos lo contaron. Hacía seis meses, uno de ellos había tenido noticias de su mujer y sus tres hijos -tenían unos ojos muy bonitos, nos dijo- gracias a un cuñado de Francia. Entonces estaban todos vivos, le informaron, y todos los días comían un cuenco de judías. Pero su mujer no se había quejado de la comida, le contaron. Lo que le preocupaba era no tener hilo para remendar las ropas raídas de los niños. De modo que él también le preocupaba aquello.

-No tiene hilo -nos repetía una y otra vez-. Mi mujer no tiene hilo para zurcir. No tiene hilo.

Nos quedamos ahí sentados, escuchando lo que la muchacha sueca nos iba traduciendo. De repente, uno de ellos echó un vistazo al reloj y entonces cundió la agitación. De un salto se pusieron en pie, como un solo hombre, y llamaron a voces al camarero y hablaron con él velozmente y uno a uno nos fueron estrechando la mano. Volvimos a las brazadas de natación para explicarles que se llevaran el resto de los cigarrillos -catorce cigarrillos para seis soldados que iban a la guerra- y entonces nos estrecharon otra vez la mano. Después, todos nosotros dijimos “¡Salud!” tantas veces como hacía falta para seis de ellos y tres de nosotros, y después salieron en fila del café, los seis, cansados, polvorientos y pequeños, como son pequeños los hombres de una horda poderosa.

Cuando se marcharon, sólo hablaba la muchacha sueca. Ella llevaba en España desde el comienzo de la guerra. Había asistido a hombres destrozados, había llevado camillas vacías hasta las trincheras, y después había vuelto con ellas cargadas de heridos al hospital. Había oído y visto demasiado como para sumirse en el silencio.

Al cabo de un rato llegó la hora de marcharnos; la muchacha sueca levantó las manos por encima de la cabeza y dio dos palmadas para llamar al camarero. El camarero acudió, pero no hizo más que sacudir la cabeza y la mano y se alejó...Los soldados nos habían pagado las copas".

ADDENDA: ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN E. PRADES):

DOROTHY PARKER: (Dorothy Rothschild Parker; West End, 1893 - Nueva York, 1967) Escritora estadounidense. Espíritu versátil y brillante, escribió artículos para Vogue, y ejerció la crítica literaria y teatral en Vanity Fair y en The New Yorker. Publicó tres volúmenes de poesía (Suficiente soga, 1926; Sunset Gun, 1928; Muerte e impuestos, 1931), reunidos en 1936 en un único volumen titulado No tan profundo como un pozo. 

Una de sus obras, Big Blonde, ganó el Premio O'Henry al mejor cuento del año. También realizó varios reportajes desde España durante la Guerra Civil española (1936-1939).

Nacida en Nueva Jersey de padre judío y madre protestante, su infancia está llena de infortunios. Perdió a su madre a los 4 años, a los 10 a su madrastra. Asistió, a colegios privados e internados donde continuamente se la castigaba por mal comportamiento.

A los 19 pierde a su tío en el hundimiento del Titanic y a los 20 a su padre. Empieza a trabajar como pianista y publicando en periódicos locales sus poesías para mantenerse.

A los 21 Vanity Fair publica su poema “Any Poch”, esto significa el punto de partida para su carrera como escritora.

A los 24 años, después de trabajar en la redacción publicitaria de Vogue, la ascienden a crítica de teatro, a los 27 años productores y actores influyentes consiguen que la despidan tras una de sus criticas de incisivas, inteligentes y sinceras que tanto apreciaban sus lectores.

En 1919, con 26 años es una de las voces fijas en tertulias semanales del Hotel Algoquín, donde se dan cita columnistas, dramaturgos, escritoras, ilustradoras, actrices, humoristas y compositores del momento.

En 1925, se funda la revista New Yorker, de la que forma parte de la plantilla, publica en la sección “Lector constante” reseñas de cuentos, poemas y revistas.

En 1926, con 33 años, publica su libro de versos “Enought Rope”.

1927 preocupada por los derechos civiles, se convierte en socialista. En 1928, con 35 años, publica su libro de versos Sunset Gun.

En 1929 recibe el premio O.Henry por el cuento autobiográfico “Big Blonde”.

En 1931, con 38 años, publica su libro de poemas Death and Taxes.

Publica diferentes colecciones con sus obras de ficción y y cuentos.

Escribe varias obras de teatro, guiones y letras para musicales.

Durante la guerra civil española apoyo al bando republicano activamente recaudando fondos. 

Hizo también un viaje a España tras el que escribió el cuento “Soldados de la República”, ambientado en un café de Valencia, fue publicado en el New Yorker.

1955, a los 62 años, su lucha por los derechos civiles la llevará a ser llamada ante la Cámara de Actividades Antiamericanas.

En 1959, a los 66 años es admitida en la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras.

En 1963, a los 70 es profesora en el California State College de Los Ángeles.

El 7 de junio de 1967, a los 73 años, falleció Dorothy Parker, tras su muerte por un fallo cardiaco, deja todo su patrimonio literario al Dr. Martin Luther King Junior.

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

Luis Antonio de Villena (2000): “Dorothy Parker, lúcida y genial”. http://luisantoniodevillena.es/web/articulos/dorothy-parker-lucida-y-genial/.

Fernández, Tomás y Tamaro, Elena (2004): “Biografia de Dorothy Parker”. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea Internet. Barcelona, España, 2004. https://www.biografiasyvidas.com/biografia/p/parker_dorothy.htm 

Elvira Lindo (2016): “Las huellas de Dorothy Parker”. Reportaje publicado en El País Semanal.

Manuel Vicent (2019): “Dorothy Parker en Nueva York”. Revista V del diario EL PAÍS, Cultura.

NOTAS DE OPINIÓN Y COLABORACIÓN ENVIADAS POR ALGUNOS LECTORES DE ESTE ARTÍCULO SOBRE DOROTHY PARKER:

Comentarios de Berifor (23-10-2021): Esta historia está llena de realismo, de gente entregada, llena de idealismos. Son gentes "únicas" que merecen ser estudiadas como lo hace Juan Emilio Prades Bel”.

Comentarios de Sara (25-10-2021): “Escribes sobre una mujer con carácter, Dorothy Parker vivió aún en tiempos difíciles para el sexo femenino. Después de leer un poco más sobre esta escritora os ofrezco dos frases de ella. Entre muchos de sus comentarios me gustan estos dos:

(1). “La cura contra el aburrimiento es la curiosidad, la curiosidad no tiene cura”.

(2). “Cualquier mujer que aspire a comportarse como un hombre seguro que carece de ambición”.


ARCHIVO:

HOSPITAL VILLA FRENTE POPULAR.


VILLAS DE BENICASSIM Y EL HOTEL VORAMAR.


DOROTHY PARKER.

Soldiers of the Republic By Dorothy Parker. January 28, 1938

The New Yorker. Fiction. February 5, 1938 Issue. 



The New Yorker.  February 5, 1938 Issue. Fiction.

Soldiers of the Republic By Dorothy Parker. January 28, 1938