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viernes, 9 de diciembre de 2022

"BENICASSIM Y SYLVIA TOWNSEND WARNER".

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, PATRIMONIOS, FOLKCLORE POPULAR Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE CASTELLÓN:

Por: JUAN E. PRADES BEL, “Crónicas”, “Humanidades”, (Proyecto: “ESPIGOLANT CULTURA": Taller de historia, memorias y patrimonios).

(Sinopsis): RECORDAR TAMBIÉN ES VIVIR…

(Serie temática): HISTORIAS DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA 1936-1939.

"BENICASSIM Y SYLVIA TOWNSEND WARNER, 1937".

Escribe: JUAN E. PRADES BEL. ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B.).

INTRODUCCIÓN: Sylvia Townsend Warner (1893-1978) musicóloga, novelista y poeta inglesa, participó como autora antifascista en el II Congreso Internacional de Escritores por la Defensa de la Cultura, celebrado en Valencia entre el 4 y el 17 de julio de 1937, mientras prestaba servicio en la Cruz Roja durante la Guerra Civil Española y estuvo en el hospital de sangre de Benicassim en el año 1937, de su estancia Sylvia Townsend Warner escribió el poema de nombre homónimo "Benicasim", el cual fue publicado en la revista "Left Review" en el número de marzo del año 1938, basado sobre los trasfondos y los resultados de la guerra.

"Left Review"(1934-1938) fue una revista creada por la sección británica de la Unión Internacional de Escritores Revolucionarios y patrocinada por la Comintern (anteriormente conocida como la Oficina Internacional de Literatura Revolucionaria; también conocida como la Internacional de Escritores).

POEMA "BENICÁSIM" de Sylvia Townsend Warner.

Aquí descansamos un momento.

El aire está cargado de sol y sal y color.

Sobre la palmera y el limonero, sobre el cactus y la adelfa

reposa un polvo con polvo y sal y polen.

Y las brillantes casitas

en fila como papagayos posados,

y allá, rígida e inmediata,

se cierne la montaña.

Y me da la sensación de que hemos venido

a un paisaje del Aqueronte luminosamente pintado.

A lo largo de la playa

con descoloridos pijamas de algodón, en alpargatas,

deambulan los que se han levantado de la muerte,

los heridos, los mutilados, los tullidos.

O descansan desnudos, sus arriesgadas carnes al aire

salado, al recobrado sol,

o se bañan en este mar sin mareas, o se sientan a tocar la arena.

Pero este lugar es estrecho, estrecho en este espacio

engalanado de sol y ocio y calor, de regreso

a la vida y al consuelo de los vivos. Tuerce

(¡No tuerzas!) la vista hacia el interior:

allí, rígidas como la muerte e implacables, se alzan

las montañas – y al alcance de la mano. 

SEGUNDO CONGRESO INTERNACIONAL DE ESCRITORES POR LA DEFENSA DE LA CULTURA: El Segundo Congreso Internacional de Escritores, fue inaugurado por el presidente del gobierno republicano Juan Negrín el 4 de julio de 1937 en la Sala de Sesiones del Ayuntamiento de Valencia. También se celebraron sesiones en Madrid (los días 5, 6, 7 y 8 de julio) y en Barcelona (el día 11). Fue clausurado en París el 16 y 17 de julio de aquel año 1937. Se ha considerado «el acto de propaganda intelectual más espectacular realizado por el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes durante la guerra civil española». Asistieron al congreso en torno a 110 delegados de 28 países. 

(Textos de Natalia Kharitonova: “Los escritores que se habían reunido en Valencia y Madrid en 1937 pronunciaron discursos y dejaron varios testimonios, pero la reflexión sobre sus silencios permite, asimismo, evitar simplificaciones y entender la compleja relación entre la literatura y la política, los escritores y los políticos, tan propia del siglo XX”).

ADDENDA: ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN EMILIO PRADES):

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

Real Academia de la Historia.

ARCHIVO FOTO-IMAGEN:

Gerda Taro fotografío a Sylvia Townsend Warner haciendo su discurso en el Congreso Internacional de Escritores, 1937.


miércoles, 24 de noviembre de 2021

MARTINEZ BARRIO EN BENICASSIM.

 GENTES, COSTUMBRES, FOLKLORE, TRADICIONES, HISTORIAS, PATRIMONIOS, Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE CASTELLÓN: 

EN HOMENAJE A MI TIERRA Y A MI PAÍS....

Por: JUAN E. PRADES BEL, autor de los proyectos: "RECORDAR TAMBIÉN ES VIVIR"; "HISTORIAS DEL MAR"; “ESPIGOLANT CULTURA: Taller de historia, memorias, crónicas, patrimonios y humanidades"; y otras historias.

(Otto von Bismarck: "Estoy firmemente convencido de que España es el país más fuerte del mundo. Lleva siglos queriendo destruirse a si misma y todavía no lo ha conseguido").

(Serie temática): HISTORIAS DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA 1936-1939.

"LAS VACACIONES EN BENICASSIM DE LA FAMILIA DE D. DIEGO MARTINEZ BARRIO PRESIDENTE DE LAS CORTES GENERALES DE LA REPÚBLICA EN LOS DIAS PREVIOS AL 17 DE JULIO DE 1936, DÍA DEL INICIO DE LA GUERRA CIVIL".

Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL. ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B.).

INTRODUCCIÓN: Don Diego Martínez Barrio (que fue presidente de las Cortes Generales de la República, presidente y vicepresidente del Consejo de Ministros, presidente interino de la Segunda República Española y presidente de la Segunda República Española en el exilio) era un ilustre político veraneante en Benicassim y amigo del Doctor Bellido, el médico de Benicassim. 

EXPOSICIÓN DOCUMENTAL: El Sol (Madrid. 1917). 5/7/1936, página 6. EL PRESIDENTE DE LAS CORTES, EN LA VILLA BENICASIM. Castellón, 4 (6 t.).—Acompañado del diputado a Cortes señor Gómez Hidalgo, ha llegado a la villa Benicasim, propiedad del doctor Bellido, el presidente del Congreso, Sr. Martínez Barrio, en unión de su esposa y cuñada. El viaje lo han realizado en automóvil. El Sr. Martínez Barrio fue cumplimentado por personalidades y por el gobernador civil. (Agencia Febus.)

EXPOSICIÓN DOCUMENTAL: La Gaceta de Tenerife: diario católico de información: Año 8572 Número - 1936 julio. MARTINEZ BARRIO EN CASTELLÓN. Castellón de la Plana, 6- Procedente de Benicasim llego el presidente del Congreso señor Martínez Barrio, siendo cumplimentado por el gobernador civil y numerosos correligionarios. A las siete de la tarde regresó el señor Martínez Barrio a Madrid.

EXPOSICIÓN DOCUMENTAL: MARTINEZ BARRIO, UN HOMBRE QUE INTENTÓ PARAR LA GUERRA CIVIL: Diego Martínez Barrio (Sevilla, 25 de noviembre de 1883-París, 1 de enero de 1962) fue un político español que alcanzó los cargos de presidente de las Cortes, presidente y vicepresidente del Consejo de Ministros, presidente interino de la Segunda República Española y presidente de la Segunda República Española en el exilio. (La Guerra civil (duración) del 17 de julio de 1936 al 1 de abril de 1939, un total de 2 años, 8 meses y 15 días): En la noche del 18 al 19 de julio de 1936, Manuel Azaña, tras la dimisión de Santiago Casares Quiroga, le ofreció a Martínez Barrio la difícil tarea de formar un gobierno de conciliación que pudiese evitar el inicio de la guerra. Durante unas horas de actividad frenética, telefoneó a varios jefes militares en un último intento para que depusieran su actitud, consiguiéndolo con varios de ellos en parte gracias a amistades personales. Por último, tal como relata en sus memorias, habló por teléfono con el general Mola, el cual se negó a ningún acercamiento. Contrariamente a lo que se ha afirmado de forma infundada, jamás le ofreció a ninguno de estos militares formar parte del nuevo gobierno. El 19 de julio, presentó la dimisión al comprender que la guerra civil era inevitable. Fue entonces sustituido por José Giral. Durante la guerra civil fue uno de los consejeros más íntimos de Azaña y presidió en varias ocasiones las Cortes de la república.​ A la caída de la República se exilió, a Francia, Cuba —el 16 de mayo de 1939— y luego a México, donde presidió la Junta Española de Liberación. Tras finalizar la Segunda Guerra Mundial en 1945, regresó a París, donde fue designado presidente de la República en el exilio, cargo que ocupó hasta su muerte. Falleció en París el 1 de enero de 1962.

BIOGRAFIA DE DIEGO MARTÍNEZ BARRIO, por Leandro Álvarez Rey: "Martínez Barrio, Diego. Sevilla, 25 de noviembre de 1883 – París (Francia), 1 de enero de1962. Político e industrial de artes gráficas, presidente del Gobierno, presidente de las Cortes y presidente interino de la Segunda República Española en el exilio. presidente de las Cortes, presidente y vicepresidente del Consejo de ministros, presidente interino de la Segunda República Española y presidente de la Segunda República Española en el exilio. En contra de lo afirmado por Lerroux acerca de los “oscuros” orígenes de quien fuera su principal colaborador durante la Segunda República, se sabe que Diego Martínez Barrios (o Barrio, como él prefería apellidarse) nació en Sevilla el 25 de noviembre de 1883, en el n.º 4 de la plaza de la Encarnación. Era hijo legítimo del matrimonio formado por Manuel Martínez Gallardo, natural del pueblo sevillano de Utrera y de profesión jornalero, y de Ana Barrios Gutiérrez, nacida en la localidad gaditana de Bornos —de donde procedían sus abuelos maternos— y vendedora en el mercado de la Encarnación. Su familia por parte de padre era originaria de Las Cabezas de San Juan, aunque su abuelo paterno, ya difunto y por el que se le puso el nombre de Diego, era natural de Sorbas, en la provincia de Almería. Martínez Barrio tuvo un hermano algo mayor que él, llamado Modesto Pineda Barrios, periodista y director del Diario de Huelva, con quien siempre mantuvo excelentes relaciones. Dicho hermano era fruto de un matrimonio anterior de su madre, del que ésta, al parecer, quedó viuda. Hasta enero de 1893 Martínez Barrio estudió las primeras letras en el colegio de San Ramón, donde conoció a uno de sus más íntimos amigos, el futuro ministro Manuel Blasco Garzón; pero a los nueve años tuvo que dejar la escuela para comenzar a trabajar como aprendiz en una panadería. Huérfano de madre a los once, pasó posteriormente por los oficios de aprendiz de tipógrafo y desde 1896 —gracias a las gestiones de su hermano— trabajó como auxiliar del procurador Rodrigo Rus y Rus. Éste, un anciano carlista al que siempre profesó gran cariño, era propietario también de un despacho de pan, y Martínez Barrio simultaneó los empleos de escribiente en la procuraduría y dependiente en la panadería. En 1906, recién cumplidos los veintidós años, logró colocarse de empleado de Manuel Jacinto Martínez, comisionado de reses en el Matadero Municipal, permaneciendo en dicho empleo hasta 1910, en que fue elegido por primera vez concejal del Ayuntamiento de Sevilla. Poco después, con el apoyo de un buen número de amigos y masones sevillanos, Martínez Barrio logró montar un pequeño negocio de cuyos ingresos pudo vivir modestamente a partir de entonces. Con una formación autodidacta, lector incansable de novelas, lecturas históricas y periódicos, Martínez Barrio participó siendo un adolescente en mítines y reuniones de carácter societario, desembocando a comienzos de siglo en el movimiento anarquista. Desde 1901, con diecisiete años, comenzó a publicar numerosos artículos en el diario El Noticiero Obrero, órgano de la Asociación de Obreros del Arte de Imprimir, en Tierra y Libertad y en el semanario ¡Justicia!, colaborando desde 1902 en una publicación editada en Cádiz y titulada El Proletario. Durante esos años fundó también un modestísimo semanario, que realizaba él sólo manualmente, titulado Trabajo, y que años después volvió a publicar con el nombre de Humanidad. A partir de 1903 Martínez Barrio fue abandonando gradualmente sus simpatías anarquistas aproximándose a los ideales de la democracia republicana. En dicha evolución y aparte de esa tendencia a la moderación que, según él, siempre predominó en su carácter y conducta, jugó un papel no desdeñable su relación con el teniente coronel al mando del batallón de Cazadores de Chiclana, acantonado en Ronda, donde desde 1903 Diego cumplió su servicio militar. Aquel oficial, hermano de Eugenio García Ruiz, uno de los líderes del republicanismo unitario durante los años del Sexenio, influyó en su formación política decidiéndole a abandonar definitivamente las ideas anarquistas. Al poco Martínez Barrio ingresó en la Juventud Republicana de Sevilla, donde, desde 1905, un impulso “sentimental y romántico” —según confesaría años después— acabaría llevándole tras los pasos de Alejandro Lerroux, fascinado por la vibrante personalidad del Emperador del Paralelo. Sus primeros pasos como neófito republicano no fueron nada fáciles. Cumpliendo su servicio militar, Martínez Barrio fue procesado por el supuesto delito de “tentativa de rebelión”. Dicha causa dio lugar a que entre mayo y junio de 1903 sufriera calabozo en los acuartelamientos de los Regimientos de Granada y Soria, y a que se le abriera un voluminoso sumario. Puesto en libertad sin cargos, en los años siguientes la autoridad militar no se olvidó de él, a pesar de haber pasado con licencia a la primera reserva. Así, por realizar “propaganda subversiva” y por sus opiniones contra el régimen monárquico, vertidas tanto en actos públicos como sobre todo en la prensa, Martínez Barrio volvió a ser detenido y, en unas treinta ocasiones, procesado antes de la proclamación de la Segunda República. Apenas resueltos sus problemas con la jurisdicción militar y trabajando ya como empleado en el Matadero, a partir de 1908 formó un grupo denominado Fusión Federalista, opuesto a la orientación moderada de la Unión Republicana en Sevilla. La nueva entidad, que adoptó como cuerpo doctrinal el Manifiesto-Programa de Pi i Margall de 1894, consiguió allegar recursos suficientes para publicar, desde enero de 1909, un semanario titulado La Lucha. Además, en las elecciones municipales celebradas en mayo de 1910 Martínez Barrio fue elegido por primera vez concejal del Ayuntamiento de Sevilla, permaneciendo en la corporación hasta finales de 1913. Sus constantes intervenciones en los plenos y su amistad con Lerroux acabaron por ratificarle como uno de los valores en alza del republicanismo en Sevilla. Martínez Barrio recibió por esas fechas la ayuda de un anciano correligionario —Joaquín Maestro Amado, un comerciante enriquecido en la Argentina— montando una pequeña imprenta dedicada a trabajos comerciales (Tipografía Minerva, instalada en su propio domicilio de la calle Roque Barcia, n.º 5) y en la que desde 1910 comenzó a imprimir un nuevo periódico “radical-autonomista”, titulado El Pueblo. En 1917, además, contrajo matrimonio con Carmen Baset Florindo, hija de un modesto industrial, con la que no tuvo descendencia. Pese a estos modestos éxitos, las divisiones y los enconados enfrentamientos que casi siempre habían jalonado la trayectoria del republicanismo volvieron a reaparecer con toda su crudeza a comienzos de la primera década del siglo XX, hasta el punto que entre 1913 y 1920 los republicanos quedaron sin representación en las instituciones sevillanas. En esos años del republicanismo en Sevilla apenas si quedó otra cosa que la constancia y el tesón de Martínez Barrio, impenitente candidato en todas las elecciones de diputados a Cortes celebradas en los años previos al golpe de estado de Primo de Rivera. En febrero de 1920, sin embargo, fue elegido de nuevo concejal, englobado en una candidatura consensuada por los partidos y “fuerzas vivas” locales. Nombrado presidente del Partido Republicano Autónomo de Sevilla en 1921 y vocal de la comisión organizadora de la Exposición Hispano-Americana en 1922, su labor en el Ayuntamiento le granjeó la consideración y el respeto de los sevillanos.

De hecho, en 1923 Martínez Barrio presentó su candidatura por Sevilla en las elecciones legislativas convocadas por el marqués de Alhucemas; aunque los resultados le fueron totalmente favorables, un “pucherazo” a favor del hijo del fundador del diario ABC le arrebató el acta de diputado. Pese a que ni la junta del censo ni el Tribunal Supremo quisieron reconocerlo, el candidato proclamado, Juan Ignacio Luca de Tena, renunció a tomar posesión del escaño, gesto caballeroso que fue el origen de la buena amistad que desde entonces existió entre ambos personajes. En cualquier caso, el golpe de estado de septiembre de 1923 truncó el ascendente protagonismo del líder de los republicanos en la política sevillana, al ser desposeído de sus cargos tras ordenar el Directorio el cese fulminante de los Ayuntamientos de toda España. De esta época de comienzos de siglo data también el ingreso de Martínez Barrio en la Masonería.

MARTÍNEZ BARRIO EN LA MASONERÍA. Fue iniciado como masón el 1 de julio de 1908 —con veinticuatro años— en la Logia Fe de Sevilla, adoptando el nombre simbólico de Justicia; nombre que cuatro años después cambió por el de Pierre Victurien Vergniaud, es decir, por el de uno de los dirigentes de los republicanos moderados de la Revolución Francesa. Su labor en esta organización comenzó a alcanzar un especial brillo a partir de 1915, al lograr en febrero de aquel año el reagrupamiento en una única entidad de casi todos los talleres masónicos sevillanos. Nació así la poderosa Logia Isis y Osiris, adscrita a la Obediencia del Grande Oriente Español y auténtico motor del resurgimiento de la Masonería en Andalucía. Desde esta plataforma, donde en la década de 1920 acabarían convergiendo y encontrando refugio una parte muy considerable de las elites republicanas de izquierdas, Martínez Barrio, el cada vez más respetado hermano Vergniaud, grado 33.º, llegaría a alcanzar los cargos de gran maestre de la Masonería andaluza (1923-1931) y gran maestre nacional del GOE (1931-1934), ya en tiempos de la Segunda República. La trayectoria política de Martínez Barrio adquirió un especial relieve en plena dictadura de Primo de Rivera, erigiéndose en esos años en el líder indiscutible de los republicanos de la Baja Andalucía. Miembro de la Alianza constituida en 1926, al menos desde 1929 formó parte de las conspiraciones urdidas por Villanueva y Burgos y Mazo, estableciendo contactos con el general Goded a fin de organizar un levantamiento en Andalucía, propósito que abortó la renuncia de Primo de Rivera en enero de 1930. Adherido al llamado Pacto de San Sebastián y participante en el mitin de las Ventas celebrado en septiembre de 1930, en noviembre fue requerido para integrar el comité nacional revolucionario como representante de los republicanos andaluces, firmando el Manifiesto difundido por aquella junta a finales de 1930. Tras el fracaso de la sublevación de Jaca y Cuatro Vientos tuvo que refugiarse en Gibraltar, exiliándose a Francia —primero en París y después en Hendaya— desde febrero a abril de 1931. Proclamada la Segunda República, Martínez Barrio, que contaba ya con cuarenta y ocho años, fue nombrado ministro de Comunicaciones del Gobierno Provisional y elegido diputado a Cortes por Sevilla, asumiendo la vicepresidencia del Partido Radical y convirtiéndose de facto en el lugarteniente y hombre de confianza de Alejandro Lerroux. Desde 1931 Martínez Barrio, elegido también aquel mismo año gran maestre nacional del GOE y presidente de honor de la Liga de los Derechos del Hombre, fue adquiriendo un paulatino protagonismo en la historia de la Segunda República, defendiendo una política moderada y centrista desde el mismo instante en que el nuevo régimen inició su andadura. En sus discursos y en su actitud política Martínez Barrio preconizó la necesidad de un Estado fuerte, pero democrático y eficaz, un Estado que fuera capaz de “nacionalizar la República” y de hacerla amada y respetada por la inmensa mayoría de los ciudadanos. Apartado del Gobierno desde la crisis de finales de 1931, que colocó a los radicales en la oposición, y en sintonía con la actitud de su jefe político, Martínez Barrio hizo públicas sus discrepancias con el PSOE —y, especialmente, con los sectores liderados por Largo Caballero— en marzo de 1932, cuando en unas declaraciones a Blanco y Negro, ampliamente difundidas, manifestó que era preciso rectificar el rumbo y el perfil del régimen, afirmando que a su juicio el apartamiento de los socialistas del Gobierno constituía una necesidad insoslayable si se quería consolidar la República y evitar su desbordamiento por la izquierda. En parecidos términos se pronunció en julio de 1932, oponiendo serios reparos a la aprobación de los proyectos de Reforma Agraria y al Estatuto de Cataluña, tal y como habían sido redactados por las comisiones respectivas. Como jefe de su minoría parlamentaria, a Martínez Barrio le correspondió el poco grato deber de desmentir en las Cortes la rumoreada implicación de los radicales en la intentona golpista del 10 de agosto de 1932, a pesar de estar perfectamente informado de las actitudes sospechosas de algunos miembros de su propio partido, y en particular de Lerroux, amigo personal del general Sanjurjo. Desde comienzos de 1933 el nombre de Martínez Barrio se asoció además con el de la obstrucción parlamentaria al Gobierno Azaña, de quien llegaría a afirmar que estaba ejerciendo “una verdadera dictadura que nada tiene que envidiar a la fascista...”. Años después Diego no tuvo reparo en rectificar este juicio, afirmando que aquella política obstruccionista practicada por él mismo, por el Partido Radical y por otras organizaciones de centroderecha —acentuada a raíz de las repercusiones del escándalo de Casas Viejas— fue, según reconoció en sus Memorias, básica y esencialmente un error. En cualquier caso, al final del verano de 1933, tras la caída de Azaña y aceptada por el presidente de la República la propuesta de Lerroux de formar una mayoría exclusivamente republicana, Martínez Barrio añadió un nuevo peldaño a su carrera política al ser designado ministro de la Gobernación en un efímero gabinete que apenas duró veintiséis días. Inmediatamente después, el 9 de octubre, Diego era nombrado por Alcalá-Zamora nuevo presidente del Consejo de ministros, pero con la finalidad expresa de disolver las Cortes y convocar elecciones. Consideradas, a pesar de los apaños y corruptelas que tuvieron lugar en varias circunscripciones, como una de las elecciones más limpias disputadas hasta entonces en España, los resultados de las urnas y los efectos del sistema electoral mayoritario republicano dieron paso en diciembre de 1933 a unas Cortes muy diferentes en su composición a las del primer bienio. Diego Martínez Barrio, ex-presidente del Consejo y reelegido diputado por Sevilla, si bien aceptó formar parte de los primeros gabinetes de Lerroux, al principio como ministro de Guerra y después de Gobernación, comenzó a disentir de forma notoria de la progresiva derechización de su propio partido, de las presiones revisionistas de la CEDA y de la hipoteca que para los gobiernos republicanos representaba el apoyo parlamentario de Gil Robles. Dicha actitud crítica, en la que algunos historiadores han querido ver —sin mucho fundamento— motivaciones “secretas” (presiones de la Masonería, maniobras de Alcalá-Zamora, etc.) alcanzó su cénit tras la aprobación de la Ley de Amnistía —que benefició a los implicados en la Sanjurjada—, concluyendo a mediados del mes de mayo de 1934 con su separación de Lerroux. La escisión de Martínez Barrio, secundada por un reducido grupo de diputados, vino a significar la ruptura del histórico Partido Republicano Radical. En septiembre de 1934, tan sólo unos días antes del estallido de la revolución de Asturias, nacía el partido de Unión Republicana, fruto de la fusión entre los radicales-demócratas de Martínez Barrio y el grupo radical-socialista dirigido por Félix Gordón Ordás. Su presidente y líder indiscutible sería, a partir de entonces, un Diego Martínez Barrio cada vez más alineado con la política de Azaña. Transcurrido 1935 y nombrado miembro del Comité Nacional del Frente Popular, tras la crisis desatada por los escándalos de corrupción que hundieron a los lerrouxistas y la disolución de las Cortes decretada por el presidente de la República, Martínez Barrio volvió a ser elegido diputado en febrero de 1936, integrando la candidatura del Frente Popular por Madrid. Su partido obtuvo treinta y cinco escaños y Diego fue nombrado presidente de las Cortes con el voto prácticamente unánime de izquierdas y derechas (trescientos ochenta y tres votos a favor de un total de cuatrocientos diez diputados electos). Unas semanas después, el 8 de abril de 1936 y tras el acuerdo de las Cortes de destituir a Alcalá-Zamora, asumió interinamente la Jefatura del Estado hasta el 11 de mayo de 1936, en que fue sustituido por Manuel Azaña. Fue en esos días cuando, acompañado por el presidente de la Generalitat, Luis Companys, y del ministro de Comunicaciones, Manuel Blasco Garzón, realizó la que sería su última visita a Sevilla, recibiendo innumerables muestras de afecto de sus paisanos.

Unas semanas después, el 19 de julio de 1936 y ya con el ejército de Marruecos y otras guarniciones militares levantadas en armas contra las autoridades republicanas, Martínez Barrio recibió el difícil encargo de intentar formar un gobierno de conciliación que evitase la Guerra Civil. Diego telefoneó personalmente a varios de los jefes que encabezaban la rebelión para intentar convencerles de que depusieran su actitud. Según su propio testimonio y contrariamente a lo que tantas veces se ha afirmado, jamás les ofreció formar parte del nuevo gobierno. En cualquier caso, aquél era un intento desesperado y condenado al fracaso, por más que Martínez Barrio insista en sus Memorias y en sus escritos inéditos que en aquellas horas aún era posible detener lo que a todas luces parecía ya inevitable.

Tras el fracaso de su iniciativa se trasladó a Valencia para hacerse cargo de la dirección de la Junta Delegada del Gobierno para la Región del Levante, organizando en Albacete el aprovisionamiento de las Brigadas Internacionales y del nuevo Ejército voluntario de la República. En esos meses encabezó también las delegaciones españolas a varias conferencias internacionales, presidiendo las escasas reuniones que durante la guerra celebraron las Cortes Españolas, trasladadas desde finales de 1936 a Valencia. Tras la última reunión, la que tuvo lugar en febrero de 1939 en el castillo de Figueras, con Barcelona ya tomada por las tropas de Franco, Martínez Barrio cruzó a pie la frontera francesa y como otros miles de republicanos inició un exilio —o un destierro, como él prefería denominarlo— que consumiría aún los últimos veintitrés años de su vida.

Trasladado a París, el 27 de febrero de 1939 y en su calidad de presidente de las Cortes, Martínez Barrio recibió la dimisión de Azaña como presidente de la República, asistiendo a las tensas reuniones que la Diputación Permanente celebró en la capital francesa.

En Madrid mientras tanto estallaba la sublevación del coronel Casado contra el Gobierno Negrín, sumiendo en el caos más absoluto a las instituciones representativas de la legalidad republicana.

En mayo de 1939 y con la Segunda Guerra Mundial a punto de estallar en Europa, Diego y su familia abandonaron Francia a bordo del Champain, realizando la travesía desde El Havre a Nueva York, para afincarse en Cuba y desde octubre de 1939 en México, donde residió durante los años siguientes.

Afectado del mal de altura, se vio obligado a realizar prolongadas estancias en Veracruz y en la costa del Pacífico, viviendo en condiciones que rayaban en la más absoluta miseria. Auxiliado por la JARE con un subsidio de 680 pesos mensuales (para él y los otros tres miembros de su familia), Martínez Barrio pudo alquilar un piso situado en la calle Anahuac, n.º 21-A, de México DF, donde finalmente fijó su residencia.

Su principal objetivo desde entonces se centró en el traslado a América de los republicanos españoles y en la reorganización de los partidos e instituciones del exilio. Con ese objetivo y al poco de su llegada a tierras americanas fundó una organización titulada Alianza Republicana, a la que pertenecieron Castrovido, Franchy Roca, Albornoz, Giral, Esplá, Gordón Ordás, Ruiz Funes, etc., y en la que Martínez Barrio ocupó el puesto de secretario general. Asimismo, en la primavera de 1943 y junto al general Miaja realizó una gira por Venezuela, Colombia, Bolivia, Ecuador, Uruguay y Chile, recabando el apoyo de sus gobiernos para la República Española. Simultáneamente y desde su llegada al Nuevo Continente Diego mantuvo contactos muy estrechos con la Masonería americana, al tiempo que en la España de Franco el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo le condenaba en rebeldía a treinta años de reclusión mayor.

Desde 1943 y con la colaboración del socialista Indalecio Prieto, Martínez Barrio organizó y presidió la Junta Española de Liberación. Dos años después y tras múltiples y complicadas gestiones, el 17 de agosto de 1945 logró reunir en el Salón de Cabildos de la Ciudad de México a un centenar de diputados supervivientes de las Cortes de 1936, siendo designado —en su calidad de presidente de las Cortes— presidente interino de la Segunda República Española en el exilio.

Finalizada la Segunda Guerra Mundial, en marzo de 1946 regresó a Europa, siendo bien acogido por el Gobierno francés a pesar de que rápidamente fue quedando en evidencia que los aliados, vencedores del fascismo, no iban a propiciar la caída del régimen de Franco. Diego Martínez Barrio asumió entonces su papel de depositario de los derechos de la República Española, reconocida ya tan sólo por los Gobiernos de México y Yugoslavia. Un Martínez Barrio forzado por las estrecheces económicas a trasladar su residencia a una modesta casa a las afueras de París, que en sus discursos nunca dejó de denunciar la ilegitimidad del régimen de Franco y que fue convirtiéndose, año tras año, en el presidente cada vez más solitario de un exilio sin fin. Tan sólo el fallecimiento de su mujer, Carmen Baset, en 1960, con la que había compartido casi medio siglo de convivencia, logró afectar su ánimo hasta el punto de sumirle en una profunda depresión. Aun así, poco antes de su muerte contrajo matrimonio con su cuñada Blanca, “boda melancólica —según escribió—, impuesta por la necesidad y la más elemental previsión...”.

Unos meses después, a las 13.15 horas del día de Año Nuevo de 1962, en la Taberne Alsacienne de rue Vaugirard, 235, Martínez Barrio fallecía de un ataque al corazón cuando almorzaba con Blanca, su amigo Juan Arroquia y su mujer. Su cuerpo, de setenta y ocho años, fue cubierto con la bandera republicana y enterrado en un pequeño cementerio a las afueras de París, en Saint-Germain-en-Laye, en una ceremonia a la que sólo asistieron un pequeño grupo de viejos amigos. En España la prensa del régimen dio cuenta de su fallecimiento afirmando que Martínez Barrio había muerto como había vivido siempre, con un tenedor y un cuchillo en las manos y bebiéndose el dinero de los españoles... No obstante, conforme a los deseos expresados en su testamento, casi cuarenta años después, en enero del año 2000, sus restos fueron trasladados a su ciudad natal gracias a las instituciones democráticas andaluzas, siendo homenajeado por miles de sevillanos y recibiendo sepultura a los sones del Himno de Riego.

Bibliografía: A. Alonso Baño (recop. y selecc.), Homenaje a Diego Martínez Barrio, Paris, Imprimerie La Ruche Ouvrière, 1978; A. Guerra Gómez, “Diego Martínez Barrio y el Gran Oriente Español: República y exilio americano”, en J. A. Ferrer Benimeli (coord.), Actas del V Symposium de Historia de la Masonería Española, vol. II, Zaragoza, CEHME, 1992, págs. 775-788; M. A. Sampedro Talabán y L. Álvarez Rey, “Diego Martínez Barrio y el partido de Unión Republicana en Sevilla”, en Trocadero (Cádiz), n.º 5 (1993), págs. 555-580; L. Álvarez Rey, Aproximación a un mito: masonería y política en la Sevilla del siglo XX, Sevilla, Ayuntamiento, 1996; “La forja de un republicano: Diego Martínez Barrio (1883-1962)”, en Ayer (Madrid), n.º 39 (2000), págs. 181-205; “La República soñada: Diego Martínez Barrio, 1883-1962 (1.ª y 2.ª parte)”, en Cuadernos Republicanos (Madrid), n.º 43 (julio de 2000), págs. 15-45, y n.º 44 (enero de 2001), págs. 15-38; P. Fernández-Viagas Bartolomé, “Diego Martínez Barrio, o la reivindicación imposible de un Estado de derecho”, en VV. AA., Los Parlamentarios andaluces en la II República, Sevilla, Parlamento de Andalucía, 2002, págs. 55-81; J. Ortiz Villalba, “Diego Martínez Barrio”, en VV. AA., Diccionario de ateneístas, vol. I, Sevilla, Ateneo de Sevilla y Fundación El Monte, 2002, págs. 279-282; J. A. Ferrer Benimeli, “Diego Martínez Barrio: Presidente del Gobierno, de las Cortes y de la República y Gran Maestre de la Masonería Española”, en J. A. Ferrer Benimeli (coord.), Actas del X Symposium de Historia de la Masonería Española, Zaragoza, 2004, págs. 871-888; L. Álvarez Rey, “Diego Martínez Barrio y la Masonería andaluza y española del siglo XX”, en  REHMLAC: Revista de Estudios Históricos de la Masonería Latinoamericana y Caribeña, 1, 2 (2009), págs. 130-149; L. Álvarez Rey, “El exilio de un republicano. Diego Martínez Barrio, Presidente de la Segunda República”, en F. Durán Alcalá y C. Ruiz Barrientos (coords.), La España perdida: los exiliados de la II República, Córdoba, Diputación de Córdoba - Patronato “Niceto Alcalá-Zamora y Torres” - Universidad de Córdoba, 2010, págs. 377-393; J. Terrero García, “El Gobierno Martínez Barrio y los orígenes de la escisión”, en J.L. Casas Sánchez y F. Durán Alcalá (coords.), España ante la República: el amanecer de una nueva era, 1931, Córdoba, Diputación de Córdoba - Patronato “Niceto Alcalá-Zamora y Torres”, 2011, págs. 591-610; M. Aznar Soler y J. R. López García (eds.), Diccionario biobibliográfico de los escritores, editoriales y revistas del exilio republicano de 1939, vol. 3, Sevilla, Renacimiento, 2016, pág. 250-252".

Autor biografía: Leandro Álvarez Rey.

ADDENDA: ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN EMILIO PRADES):

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

Real Academia de la Historia.

ARCHIVO FOTO-IMAGEN:








domingo, 21 de noviembre de 2021

EL CINE COMERCIAL EN TIEMPOS DE LA GUERRA CIVIL.

GENTES, COSTUMBRES, FOLKLORE, TRADICIONES, HISTORIAS, PATRIMONIOS, Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE CASTELLÓN: 

EN HOMENAJE A MI TIERRA Y A MI PAÍS....

Por: JUAN E. PRADES BEL, autor de los proyectos: "RECORDAR TAMBIÉN ES VIVIR"; "HISTORIAS DEL MAR"; “ESPIGOLANT CULTURA: Taller de historia, memorias, crónicas, patrimonios y humanidades"; y otras historias.

(Serie temática): HISTORIAS DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA 1936-1939.

"LA CARTELERA DEL CINE COMERCIAL EN LA GUERRA CIVIL, UNOS EJEMPLOS ILUSTRATIVOS DE LOS TÍTULOS DE PELICULAS PROYECTADAS EN LA PARTE REPUBLICANA DEL CONFLICTO".

Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL. ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B.).

INTRODUCCIÓN: La fuerza atractiva del cine y su utilización como estrategia moral para los tiempos de guerra.

EXPOSICIÓN DOCUMENTAL: La Voz (Madrid). 27/11/1937, página 2. CARTELERA DE PELICULAS PROYECTADAS EN LOS CINES DE MADRID, EN NOVIEMBRE DE 1937.

ACTUALIDADES. — Aquí viene la Arameda.

ASTUR. — Vivamos de nuevo.

AVENIDA. — El rey de los Condenados.

BARCELO. — La vida futura.

BELLAS ARTES. — La margotón del batallón.

BENAVENTE. —¿Hombre o ratón?

BILBAO. — “Cogido en la trampa” y “Haciendo de las suyas” (Stan Laurel-Oliver Hardy).

CALATRAVAS. — Dos espías.

CALLAO. Los conquistadores (por Richard Dix).

CAPÍTOL. — Prisionero del odio. Intermedios por la Orquesta Cases.

CARRETAS. — En busca de una canción.

CHAMBERI. — Dos fusileros sin bala.

DORE. — Infierno negro.

DOS DE MAYO. — Tiempos modernos.

DURRUTI. — El joven conde. Lolita Granados y Aquilino.

ELCANO. — Héroes de tachuela. Carmen Rey, Tavito, Anita Valle, Trio Llopis, Anita Flores.

ENCOMIENDA. — La destrucción del hampa.

FIGARO. — “Billy dos veces hijo” y “El honor del batallón”.

FLOR. — Encadenada.

GENOVA. — Vidas en peligro.

GONG. — Marinero en tierra.

GOYA. — El bailarín y el trabajador.

HOLLYWOOD. — Código secreto. Conchita, Sánchez, Niño Alegría, Serapio, Gutiérrez, Hermelinda de Montesa, Nieves Aragón, Ana Mary (Shirley Temple española).

MADRID. — Esto es música.

MADRID-PARIS. — Es el amor.

METROPOLITANO. — "Rebelión a bordo".

MONUMENTAL. — La reina mora.

OLIMPIA. — Bolero.

PADILLA. — Una noche en la Opera.

PALACIO DE LA MÚSICA. — Deseo (por Marlene Dietrich y Gary Cooper).

PANORAMA. — Samarang. Paquita Almería.

PLEYEL. — Esta noche es nuestra.

PRENSA.  El ángel de las tinieblas.

PROYECCIONES.  Mademoiselle Doctor. Inesita Pena y Orquesta Palermo.

RIALTO. — Una morena y una rubia. Varietés, con Margarit and Francis en su creación de Bolero.

ROYALTY. — En persona.

SALAMANCA. — Las pícaras mujeres.  

TETÚAN. — La ciudad sin ley.

TIVOLI.— ¡Centinela, alerta!.

ADDENDA: ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN E. PRADES):

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

HERMELINDA DE MONTESA (cantante de cuplé): "El lindo Ramón" Letra de Álvaro Retana y Música de Carlos Gómez Arijita. Creación de Hermelinda de Montesa en los años 30.

REBELIÓN A BORDO: La Película “Rebelión a bordo” o “Mutiny on the Bounty” su título original en inglés, traducible al español como “El motín de la Bounty”, conocida en Hispanoamérica y en España como La tragedia de la Bounty o Rebelión a bordo es una película estadounidense de la productora Metro-Goldwyn-Mayer estrenada en el año 1935, basada en la novela homónima “Mutiny on the Bounty” de Charles Nordhoff y James Norman Hall. Fue dirigida por Frank Lloyd y contó con Clark Gable, Charles Laughton, Herbert Mundin, Franchot Tone, Donald Crisp y Dudley Digges en los papeles principales.  Argumento: Basada en la trilogía de novelas por Charles Nordhoff y James Norman Hall sobre el motín a bordo de la "Bounty", la película relata el viaje del barco a Tahití para recoger retoños del árbol del pan con la finalidad de ser plantados en las colonias británicas de las Indias Occidentales y proveer de alimento barato a los esclavos. Pero durante el viaje la actitud tiránica del capitán Bligh (Charles Laughton) convierte el viaje en algo insoportable para la tripulación. El primer oficial Fletcher Christian (Clark Gable) no está de acuerdo con la estricta aplicación de la disciplina que hace el capitán, ya que considera que resulta nefasta para la moral de los marineros, cuya vida es de por sí bastante dura. El contraste entre la vida paradisíaca en Tahití y el regreso a la rutina de a bordo desemboca en un motín dirigido por Christian, que regresa a Tahití con la Bounty abandonando a Bligh y unos cuantos de sus fieles en una chalupa en alta mar. Bligh, al que hasta ahora conocíamos como pésimo gestor de recursos humanos, se revela como un magnífico navegante y un tipo corajudo capaz de llevar el pequeño bote hasta el lejano puerto de Timor. Bligh regresa a Tahití a bordo del "Pandora" para ajustar las cuentas con los amotinados, pero Christian avista el barco y prepara la Bounty para zarpar de Tahití... 

ARCHIVO: 




jueves, 18 de noviembre de 2021

LA BANDA MUNICIPAL DE MADRID EN BENICASSIM, CONCIERTO PARA LOS HERIDOS DE LAS BRIGADAS INTERNACIONALES.

 

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE CASTELLON:

(Sinopsis): RECORDAR TAMBIÉN ES VIVIR....

Por: JUAN EMILIO PRADES BEL (Taller de historia, memorias y patrimonios).

(Serie temática): HISTORIAS DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA 1936-1939.

"CONCIERTO EN BENICASIM DE LA BANDA MUNICIPAL DE MADRID ENCABEZADA POR EL MAESTRO SOROZÁBAL, EN HOMENAJE A LOS HERIDOS DE LAS BRIGADAS INTERNACIONALES, EN DICIEMBRE DE 1937".

Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL. ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B.).

INTRODUCCIÓN: Las bandas de música fueron las principales transmisoras de himnos, canciones y marchas en la guerra civil española (1936-1939). Este artículo intenta aproximar a conocer el tipo de escenario artístico y actividades culturales que se programaban en el complejo hospitalario militar instalado en las villas de Benicassim, entre los años 1936 y 1938, administrado y ocupado por el Servicio Sanitario de las Brigadas Internacionales y financiado por el Socorro Rojo y el Gobierno de la República.

EXPOSICIÓN DOCUMENTAL DEL AÑO 1937: Nosotros (Valencia. 1936). 13/12/1937, página 4. ""LA BANDA MUNICIPAL DE MADRID EN BENICASIM. HOMENAJE A LOS HERIDOS DE LAS BRIGADAS INTERNACIONALES. Ayer domingo la Banda Municipal de Madrid obsequió con un selecto concierto a los heridos de las Brigadas Internacionales hospitalizados en el bello pueblo de Benicasim. El acto, celebrado a veinte metros del mar, resultó en verdad simpático, agradando hondamente a los heridos y demás personas que acudieron a oír tan bello concierto. El camarada Abel Mur, en nombre de los heridos de las heroicas Brigadas, impuso una corbata con los colores nacionales a la bandera de la Banda madrileña, de sentida dedicatoria. Terminó el festival con unas breves y emocionadas palabras de los responsables del hospital, del maestro Sorozábal y del gobernador civil de Castellón, aludiendo al heroísmo de las Brigadas Internacionales, a Madrid y a la libertad"".

EXPOSICIÓN DOCUMENTAL DEL AÑO 1937: Heraldo de Castellón: Año XLVIII Número 14751 - 11 diciembre 1937. Heraldo de Castellón 11 de diciembre de 1937. En honor de los heridos de guerra. En Benicasim organizado por la Comisión Cultural de las Brigadas Internacionales de aquel Centro, se celebrará mañana una interesante fiesta en honor de los enfermos y heridos de las heroicas Brigadas. En dicha fiesta tomará parte la Banda Municipal de Madrid, que ejecutará el siguiente programa:

PRIMERA PARTE: 

“Rubores”, pasodoble, P . Marquina

“Las Golongrinas”, pantomima, Usandizaga.

“Canto Indio”, R. Korsakow.

“Pan y Toros”, selección, Barbieri.

“Katiuska”, fantasía, Sorozábal.

SEGUNDA PARTE:

“Nacional emblema”, marcha Bagley.

“Rosamunda”, obertura, Schubert.

“Voces de primavera”, valses, J. Strauss.

“Sol de la cumbre”, intermedio, Sorozábal.

“Gigantes y cabezudos”, Caballero.

La entrada será libre.

EXPOSICIÓN DOCUMENTAL DEL AÑO 1937: Heraldo de Castellón: Año XLVIII Número 14752 - 13 diciembre 1937. LA FIESTA DE AYER EN BENICASIM. Bella y conmovedora fue en verdad la fiesta que las Brigadas Internacionales organizaron ayer en honor de los heridos de guerra. Desde primeras horas de la mañana empezaron a acudir a las hermosas playas donde se asientan las Villas convertidas hoy por exigencia de la guerra cruel en hospitales de sangre, numerosos vecinos de Benicasim y Castellón deseosos de compartir con sus hermanos los heroicos soldados de las Brigadas Internacionales, la serena alegría de esta simpática fiesta a la que la Banda Municipal de Madrid ofreció generosamente su concurso. A la llegada de la banda, los heridos y vecindario hicieron objeto a los Profesores madrileños del notable programa. Hasta la hora de comer los asistentes a la fiesta, estuvieron visitando las distintas salas de Cultura y Propaganda de las Brigadas. Los periódicos murales, las poesías revolucionarias, los dibujos interesantes confeccionados exclusivamente por soldados, fueron unánimemente elogiados y les testimonian los nuevos derroteros que el trabajo, la fraternidad y el cultivo del arte sabrá imponer a la nueva sociedad. Después de una comida sobria como exige la guerra, dio comienzo el concierto que el público escuchó con la complacencia que producen las actuaciones de la inigualable Banda madrileña. A mitad del concierto el camarada Abelardo Mus ofreció al maestro Sorozábal para la bandera de la Banda en nombre de las Brigadas, un sencillo corbatín que sobre los colores de la nuestra gloriosa bandera republicana llevaba bordada la siguiente inscripción: Las Brigadas Internacionales a la Banda de Madrid”. Los Comisarios políticos de las Brigadas, tan auténticamente modestos que se negaron a darnos sus nombres, atendieron y agasajaron a los asistentes a la hermosa fiesta con fraternal cordialidad. Una representación del Consejo Municipal de Castellón, llevó a la fiesta la representación del pueblo castellonense. A la terminación del concierto, la Banda interpreto el “Himno Mateotti”, dirigiéndolo su autor Abelardo Mus. Después ejecutaron “La internacional” y el “Himno de Riego”.

EN LA CASA DE LA CULTURA. Terminada la audición, las autoridades y profesores de la Banda fueron obsequiados con un concierto por los hermanos Mus en la Casa de la Cultura. Un camarada de las Brigadas cantó con verdadera maestría “La canción de los Mineros”, “Las Compañías de acero” y otras canciones, siendo muy felicitado. Otro camarada ejecutó “Canción de cuna” a violonchelo y piano, interpretando después Abelardo Mus varias obras con el acierto y maestría a que nos tiene acostumbrados. Seguidamente la señorita Escobar interpretó varias canciones populares asturianas, terminando con la interpretación de unas guajiras mejicanas a dos voces por la misma señorita y una hermana suya. Como final se pronunciaron discursos por el director y Comisario Político de las Brigadas agradeciendo a las autoridades de Castellón su asistencia, lo mismo que a la Banda de Madrid, a la que felicitaron efusivamente. El maestro Sorozábal pronunció unas palabras para corresponder a las pruebas de afecto recibidas, terminando el gobernador civil de Castellón con un breve discurso, enalteciendo el heroísmo de las Brigadas y la labor que realiza en estos momentos la Banda Municipal de Madrid.

ADDENDA: ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN E. PRADES):

PABLO SOROZÁBAL: En abril del año 1936, Pablo Sorozábal fue nombrado Director de la Orquesta Sinfónica de Madrid y de la Banda Municipal de Madrid: ”… en mayo de 1936, Arbós me ofrece por segunda vez compartir la dirección de la Orquesta Sinfónica…”. En julio de 1936, estalló la guerra civil. Sorozábal fue defensor de la causa republicana,  y desde su puesto de Director de la Banda de Madrid, pudo materializar dicho apoyo a través de muchos conciertos, que tuvieron lugar por toda la España republicana, con el fin de recaudar fondos para el Frente Popular, finalizada la guerra rechazó el exilio y continuo con su carrera musical viviendo en España.

REPERTORIO:

LA POPULAR "KATIUSKA": Es una obra musical, titulada “Katiuska, la mujer rusa” es una opereta en dos actos, en prosa y verso, con música de Pablo Sorozábal Mariezcurrena (1897-1988) gran maestro de obras sinfónicas, género lírico, zarzuela y óperas chicas) y libreto de Emilio González del Castillo (1882–1940) y Manuel Martí Alonso (m. en 1962). Se estrenó el 28 de enero de 1931 en el Teatro Victoria de Barcelona.  En sus memorias, el maestro D. Pablo Sorozábal especifica todos los problemas y anécdotas sobre la gestación y estreno de esta peculiar obra. Desde un principio, el maestro Sorozábal quería dedicarse al sinfonismo y lo que él denominaba «la música pura», pero aceptó el campo lírico debido al éxito económico de muchos autores. Don Alfonso Peña, hijo del famoso crítico musical Alfonso Peña y Goñi, le puso en contacto con dos escritores teatrales, Emilio González del Castillo (famoso por sus múltiples colaboraciones con el maestro Francisco Alonso) y Manuel Martí Alonso; estos al principio temían al maestro  Sorozábal, debido a que se le consideraba como un técnico musical. Tras muchas esperas, pudo ponerse en contacto con los autores y demostrarle sus bosquejos e ideas, cosa que impresionó a los libretistas, quienes se pusieron a trabajar rápidamente.

HIMNO DEL BATALLÓN MATEOTTI: música de Abelardo Mus y letra de José Santacreu.

EL EJÉRCITO DEL KOMINTERN Y LAS CONSIGNAS DE LA TERCERA INTERNACIONAL COMUNISTA CONFORMARON DE LAS BRIGADAS INTERNACIONALES: La Internacional Comunista, también conocida como la III Internacional, así como por su abreviatura en ruso Komintern (Коминтерн, abreviatura de Коммунистический интернационал, transliterado como Kommunistícheskiy internatsional) o Comintern (abreviatura del inglés: Communist International), fue una organización comunista internacional, fundada en Moscú el marzo de 1919, por iniciativa de Lenin y el Partido Comunista de Rusia (bolchevique), que agrupaba a los partidos comunistas de distintos países, y cuyos objetivos en sus primeros estatutos era luchar por la supresión del sistema capitalista, el establecimiento de la dictadura del proletariado y de la República Internacional de los Soviets, la completa abolición de las clases sociales y la realización del socialismo, como primer paso hacia una sociedad comunista, así como "luchar por todos los medios disponibles, incluida la fuerza armada, para el derrocamiento de la burguesía internacional y la creación de una república soviética internacional como un estadio de transición hacia la abolición completa del Estado".

BANDA MUNICIPAL DE MADRID:

ADDENDA: ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN EMILIO PRADES):

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

Real Academia de la Historia.

ARCHIVO FOTO-IMAGEN:

Pablo Sorozábal,
director 
de la Banda Municipal de Madrid, imagen del año 1942.



martes, 16 de noviembre de 2021

"IL VOLONTARIO DELLA LIBERTÁ"

 

GENTES, COSTUMBRES, TRADICIONES, HISTORIAS, PATRIMONIOS Y PAISAJES DE LA PROVINCIA DE CASTELLON:

(Sinopsis): RECORDAR TAMBIÉN ES VIVIR....

Por: JUAN EMILIO PRADES BEL (Taller de historia, memorias y patrimonios).

(Serie temática): HISTORIAS DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA 1936-1939.

"RELATOS DE LA GUERRA DE UN COMBATIENTE. ÉPICA BÉLICA NARRADA POR UN SOLDADO DEL BATALLÓN GARIBALDI, PARA LA PRENSA IDEOLÓGICA DE LAS BRIGADAS INTERNACIONALES, AÑO 1938". 

Escribe: JUAN EMILIO PRADES BEL. ("Las historias escritas que me acompañan, me ayudan a pensar, a imaginar, a vivir, y a experimentar un mundo de vidas muy diferentes a la mía". J.E.P.B.).

INTRODUCCIÓN: Este artículo nos acerca a las vivencias épicas narradas por un combatiente brigadista que fue un antiguo convaleciente por heridas de guerra recuperado en el hospital de las Brigadas Internacionales en Benicasim.

EXPOSICIÓN DOCUMENTAL, TEXTOS DEL AÑO 1938: "IL VOLONTARIO DELLA LIBERTÁ" ORGANO DE LAS BRIGADAS INTERNACIONALES, EDIZIONE ITALIANA: "Volontario della libertá". 26/4/1938, n.º 76, página 2. "SU MEJOR PREMIO. Rodríguez González es uno de los camaradas del II Batallón, que fueron señalados al alto Mando por su ejemplar comportamiento.

—Oye, Gonzalo. Cuéntame algo de tu vida en la guerra española.

—Soy español, pero vivía en París. En los últimos días de agosto del año 1936, me vine a España a cumplir mis deberes de antifascista. Me incorporé en el U.H.P. , en Madrid, desde donde fuimos a la defensa de la Ciudad Universitaria. A primeros del mes de octubre, me transferí al 5.° Regimiento. Conozco a Durruti. En París, éramos amigos y quise irme con él al Primer Batallón.

—¿Hasta cuándo te has quedado en esa ciudad ? —Hasta el 16 de julio de 1937. En aquel día fui herido. Un obús me rompió la pierna derecha en dos. Estábamos en el frente de Guadalajara.

—¿Cómo es que te has venido a nuestra Brigada? —Como venía del extranjero, una vez curado en el hospital de Benicasim, me mandaron a Albacete. De allí me fui a Quintanar, para hacer un cursillo de suboficial. Cuando comenzó la ofensiva fascista en Aragón, todos pidieron marchar al frente y yo también quise marcharme porque comprendí, que parar al fascismo en esta ofensiva, significaba salvar la independencia de España. Me vine a la Brigada “Garibaldi”, junto a los viejos garibaldinos.

—¿Has venido con el grado de sargento?

—Vine como sargento interino; pero los galones me los dieron por mi comportamiento en el frente. Te podría decir, que a mí no me ha gustado nunca hablar de mí mismo. He hecho lo que mi conciencia de revolucionario me ha dictado. Me metieron como primer tirador del F.M. (y tocando su fúsil ametralladora, me dice con orgullo: “Aquí está todavía”). El enemigo intentó dos veces cogerme por la espalda y conseguir así, hacer callar mi fúsil ametralladora, pero las dos veces supe replegarme al tiempo debido.

—Oye, Gonzalo: Háblame de cómo protegisteis el repliego de la X Brigada, en el frente de Caspe.

—Desde el sitio donde me encontraba, dominaba la avanzadilla enemiga. El enemigo, apoyado por la artillería, avanzaba del lado de la XIV Brigada. El repliego era bastante difícil. El enemigo, se encontraba en posiciones favorables para avanzar. Sólo había un remedio. Parar al enemigo con mi fusil y dar tiempo a los nuestros de tomar otras posiciones ordenadamente. Empiezo el fuego, que hace buen efecto, sobre el enemigo: uno, dos, tres, caen. Los otros, se agachan al suelo y se separan como pueden. Mi fusil está bien separado, pero el enemigo me descubre. La artillería tira incansablemente; más mi fusil funciona siempre. Cuatro camilleros me comunican que hay que protegerles mientras van a recoger dos heridos nuestros, cercanos a las posiciones enemigas. Por la tarde, mi Compañía recibe la orden de replegarse. Y me quedo solo. Me retiré al anochecer. El enemigo había avanzado por los dos flancos. Esperar un minuto más, significaba caer en sus manos. Entonces, cogiendo mi fusil ametrallador y los discos, me marché hacia el primer túnel del ferrocarril. Allí encontré a muchos de mi Compañía. Todavía no están terminadas mis hazañas. Un teniente se me acerca y me dice: “Coge tu fusil y vente conmigo”. Yo estoy falto de fuerzas; me encuentro extenuado, pero sin hablar, cojo mi arma y le sigo. Llegamos a la cima de un monte. “Mira —me dice— por este valle, tiene que replegarse el Batallón de refuerzo Vaillant Couturier. Tú harás lo posible para que el enemigo no llegue a plantar bandera en ese monte al otro lado del valle”. —La posición que tenía que dominar, estaba a unos quinientos metros de mí. El batallón que tenía que proteger, se retiraba ordenadamente, cuando veo un grupo de fascistas, que con la bandera a la cabeza, suben por aquella cima. Apunto. Una ráfaga de tres tiros, hace caer al suelo al porta-bandera. Otro la recoge; pero le toca el mismo final. Ninguno vuelve a arriesgarse a subir más. Dan la vuelta al monte para separarse del tiro. Han conseguido plantar la bandera; pero les ha costado el tiempo suficiente para que el Batallón Vaillant Couturier pueda replegarse a las posiciones designadas”. “Al anochecer, el enemigo planta bandera a mis espaldas. Tengo que retirarme por el flanco izquierdo. Hago unos setecientos metros y encuentro las posiciones nuestras. En el camino me encuentro un fusil ametrallador abandonado. Estoy más cansado que nunca; pero sin dudar, me lo cargo a las espaldas. Así es cómo llegué a nuestras posiciones, con dos fusiles ametralladores”.

—¿Qué es lo que te pasó después?.

—Nada interesante de señalar. Solamente puedo añadir, que desde ese momento, no dejé un solo instante mi Compañía, trayéndome en las espaldas dos fusiles ametralladores, hasta Gandesa.

Nos encontramos en el nido de un fusil ametrallador. Ahora que es sargento, manda dos fusiles ametralladores. “Son las mismas —me dice— que me he traído hasta Gandesa”.

Rodriguez Gonzalo: Un garibaldino: un ejemplo. Su moral y su fe en la victoria son inquebrantables. España necesita de estos hombres para ganar la guerra. Sigamos su ejemplo. En vez de abandonar nuestras armas, recojamos las abandonadas, y tendremos una ventaja más para vencer.

MANLIO SILVESTRI 3.ª Sección. 3.ª Соmрañía -II Batallón. NOTA: Hoy este camarada tiene como premio, el orgullo de comandar las dos armas, que con su esfuerzo ha salvado.

XII Brigada Internacional / alias: Brigada Garibaldi/ Batallón Garibaldi. 

ADDENDA: ADICIONES Y COMPLEMENTOS SOBRE LAS TEMÁTICAS Y MOTIVOS REFERIDOS EN EL ARTÍCULO. (POR JUAN E. PRADES):

BATALLÓN VAILLANT-COUTURIER: El Batallón Vaillant-Couturier fue una unidad integrada en la XIV Brigada de las Brigadas Internacionales que participaron en la Guerra Civil Española en defensa del bando republicano.

LA BRIGADA GARIBALDI: La XII Brigada Internacional —también es conocida como la Brigada Garibaldi— fue una de las Brigadas Internacionales que combatieron en defensa de la causa republicana en la Guerra Civil Española. Debe su nombre a la figura histórica de Giuseppe Garibaldi, héroe nacional de Italia. Estaba formada principalmente por ciudadanos italianos e intervino en numerosas ocasiones durante la contienda, especialmente en la Batalla de Guadalajara (1937) y en la Batalla del Ebro (1938). En la última fase de la guerra, ya como brigada mixta española tras la retirada oficial de los internacionales por orden del gobierno republicano, fue renombrada como 12.ª Brigada Mixta. Fue la segunda Brigada internacional en ser creada (en un primer momento denominada 2.ª Brigada Internacional). Se fundó en Mahora (Albacete) el día 1 de noviembre de 1936, con la agrupación de los batallones internacionales Garibaldi, Thälmann y André Marty. Se puso al mando del comandante Máté Zalka (alias General Lukács) junto al coronel Bielov (Karlo Lukanov) como jefe de Estado Mayor y Luigi Longo como Comisario político. Al poco de marchar al frente para frenar el avance de los militares sublevados, Longo fue ascendido a Comisario General Inspector de las Brigadas Internacionales y relevado en la XII por el comunista alemán Gustav Regler. El 1 de Mayo del 1937 se considera el día de la constitución de la Brigada Garibaldi, con la presencia de Pietro Nenni como comisario político de la Brigada Garibaldi. Esta se robustece con la llegada de los combatientes de la compañía italiana del Batallón Dimitrov, de los voluntarios de la disuelta Columna italiana, de grupos italianos de otras formaciones y de muchos nuevos voluntarios que continúan acudiendo a España. La Garibaldi continúa a formar parte de la XII brigada internacional como reparto de asalto, bajo el mando de Randolfo Pacciardi, tiene como comisario político Ilio Barontini. 

Constitución Brigada Garibaldi: 1 Mayo del 1937. 

COMANDANTES: Pacciardi (del 1 de Mayo del 1937 a finales de Agosto del 1937). Penchienati. Raimondi (Agostino Casati). Zannoni. Paradinas. Vaia.

COMISARIOS POLÍTICOS DE LA BRIGADA: Barontini, Rogregger, Battistatta, Suardi.

COMPOSICIÓN DE LA BRIGADA EN EL MOMENTO DE SU CREACIÓN:

1° Batallón, comandado por Battistelli (comisario político Pozzi)

2° Batallón, comandado por Marvin (comissario político Cagnoni)

3° Batallón, comandado por Penchienati (comissario político Giorni)

4° Batallón, comandado por Muñiz (comissario político Flores)

BATALLONES QUE FORMARON PARTE DE LA XII BRIGADA INTERNACIONAL:

Por la Brigada pasaron un gran número de batallones a lo largo de su existencia, en ocasiones procedentes de otras brigadas o reorganizados de nuevo:

45º Batallón Garibaldi (Italianos, albaneses y españoles): Sería la unidad principal de la Brigada, llegando a ser conocida por su nombre.

Batallón Thälmann, más tarde denominado Batallón Ernst Thälmann (Alemanes y austriacos). Trasladado más tarde a la XI Brigada Internacional.

Batallón André Marty (Franceses y belgas). Tiempo después, trasladado a la XIV Brigada Internacional.

Batallón Comuna de París (franceses). Más tarde, trasladado a la XIV Brigada Internacional.

Batallón Dabrowski, también conocido como Batallón Dombrowski (Polacos exiliados).

47º Batallón Figlio (españoles).

Batallón Madrid (españoles).

Batallón Prieto (españoles).

EN COMBATE:

Del 11 al 21 de Mayo del 1937, Cifuentes.

Del 9 al 21 de Junio del 1937, frente de Huesca.

Del 8 de Julio al 14 de Agosto del 1937, Villanueva de la Cañada, Brunete.

Del 24 al 30 de Agosto del 1937, Farlete en el frente de Zaragoza.

Del 10 al 18 de Octubre del 1937, Fuentes de Ebro (Zaragoza).

De Noviembre del 1937 a Enero del 1938, reparto de reserva.

15-16 de Febrero del 1938, Sierra de Gredos.

Del 14 de Marzo al 4 de Abril del 1938, combates de Caspe al Ebro.

Del 4 de Abril al 2 de Septiembre del 1938, frente de Ginestar (Tarragona).

Del 3 al 23 de Septiembre del 1938, Ebro.

DISOLUCIÓN: 24 de Septiembre del 1938.

LAS ARMAS QUE REFIERE RODRIGUEZ GONZALO EN LA ENTREVISTA ES EL FUSIL AMETRALLADOR RUSO DEGTYAREV DP M1928: Una de las ametralladoras ligeras más comunes en los pelotones del Ejército Popular republicano fue la DP M1928, estas armas eran fabricadas por la Unión Soviética, y le vendió al Gobierno de la República a lo largo de la guerra civil un total de 5.146 armas de esta clase. La DP M1928 era un arma reglamentaria en el Ejército republicano, y una de sus características eran sus cargadores de tambor conocidos como “sartenes”. Era una ametralladora ligera robusta, fiable y que dio muy buen servicio en la guerra. Longitud: 1,2 metros. Peso: 9 kilogramos. Calibre: Disparaba cartuchos 7,62 x 54 R.. Cargador: tambores de 47 cartuchos. Esta ametralladora ligera, era referida por los soldados como fusil ametrallador.

ORGANIZACIÓN DE LAS BRIGADAS INTERNACIONALES: La creación de las Brigadas Internacionales, partió de la Internacional Comunista (Comité Ejecutivo de la Internacional Comunista) a partir de la decisión tomada por su Secretariado el 18 de septiembre de 1936 en Moscú, a instancias de Stalin, para formar el denominado "Ejército de la Comintern". El reclutamiento y los aspectos organizativos de las Brigadas Internacionales se encargaron dirigentes del Partido Comunista Francés, encabezados por André Marty. La sede internacional del reclutamiento de voluntarios se estableció en París bajo la dirección del Partido Comunista de la Unión Soviética y el Partido Comunista Francés. Desde el gobierno republicano se tramitaba la documentación necesaria para el recluta, se hacían llegar estos documentos a París, y desde allí se embarcaba a los voluntarios que llegaban vía ferrocarril a Barcelona desde toda Europa. Posteriormente, el gobierno del Frente Popular los remitía a Albacete, donde la República había establecido el cuartel general y el centro de entrenamiento de las Brigadas Internacionales.

LAS DIFERENCIAS IDEOLÓGICAS ENTRE EL COMUNISMO (1917) Y EL NACIONALISMO (1770), EN LOS ORIGENES DE LA GUERRA: El comunismo y el nacionalismo son dos teorías ideológicas de planteamiento y organización de gobierno y convivencia para la ciudadanía muy diferentes, no hay mucha confusión entre los dos, y hay diferencias muy explícitas entre los dos términos. El nacionalismo es un término que fue acuñado por Johann Gottfried Herder a fines de la década de 1770, aunque es difícil decir cuándo y dónde surgió el nacionalismo, se puede ver que la palabra se desarrolló a lo largo de la revolución francesa y la Guerra de Independencia estadounidense. Por otro lado, el comunismo se desarrolló como una teoría a partir de la Revolución de Octubre (7 al 8 de noviembre de 1917),en 1918 los bolcheviques transformaron el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia en el Partido Comunista de Rusia (bolchevique). El término comunismo se popularizó a través del "Manifiesto comunista" o "Manifiesto del Partido Comunista", un libro de 23 paginas escrito por Karl Marx y Friedrich Engels que se publicó en febrero de 1848 donde hicieron público un programa ideológico a seguir.

- El nacionalismo puede definirse como una creencia en el propio país, que comporta un fuerte vínculo emotivo de identidad cultural y un espacio físico y geográfico de arraigo donde vivir y desarrollarse. El comunismo se puede denominar como una forma de socialismo que busca una sociedad sin clases y donde no hay propiedad privada. Esto deja claro que el comunismo no representa ninguna aspiración local, regional o nacional específica. Muy al contrario, el nacionalismo pertenece a una nación específica solamente. 

- El comunismo es una teoría que representa una sociedad sin estado. Por otro lado, el nacionalismo representa un estado o una nación con sus ciudadanos, el nacionalismo significa el desarrollo de una nación particular, adscrita y claramente delimitada, para los nacionalistas, el estado o la nación es la principal importancia. Sin embargo, para los comunistas, todas las clases de territorio o el mundo entero es una sola entidad. En el comunismo es la comunidad creada la que prevalece y es prioritaria sobre todos los intereses incluso los privados del individuo, mientras que en el nacionalismo, es el espíritu nacional el que prevalece sobre otros pensamientos y se reconoce la propiedad privada. (wikipedia)

BIBLIOGRAFIA, WEBGRAFÍA Y FUENTES DOCUMENTALES:

ARCHIVO: 


Brigada Garibaldi.

Brigada Garibaldi.

Brigada Garibaldi.

Fusil ametrallador ruso DP M1928.